Edición
48

Un árbol a la vez. Crisis Climática y Calentamiento Global

Miami
Alentadoras iniciativas para detener el cambio climático se implementan en un inquietante contexto global. ¿Habrá voluntad política para llevar adelante las premisas de la cumbre de Glasgow?

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An Inconvenient Truth fue el documental ganador de Oscar en 2006. En esa película Al Gore, ex candidato presidencial de Estados Unidos, se pone al frente de una audiencia y detrás se proyectan imágenes del planeta en crisis mientras explica los efectos del calentamiento global. La idea de este documental era inspirar a hacer algo por la madre tierra, mostrando hechos reales sobre el cambio climático y cómo esto nos afectaba en aquél momento y en los años siguientes, y lo que debemos hacer y dejar de hacer.

Quienes se oponen a esta teoría del cambio climático y el calentamiento global simplemente indican que es incierto que realmente esto está ocurriendo y que la acción humana no es responsable, por lo tanto, las políticas que se tomen son contraproducentes. Una de las posibles medidas a tomar se centra en reducir, por ejemplo, la explotación de gas. Eso afecta directamente a una industria millonaria que continuará debatiendo la inexistencia de los cambios climáticos, y que hoy sabemos que ellos, desde 1977, tenían conocimientos de estos efectos. Negar los efectos perjudiciales que causa la explotación de gas, es una actitud que se compara con lo que sucedió con la industria de tabaco.

Independientemente de lo que podamos creer o a quien le creemos, los hechos son que en Islandia ya desapareció el primer glaciar¹. También, debido a las temperaturas récord se produce un calentamiento que ha provocado se blanquee la Gran Barrera de Coral y muchos corales se podrán extinguir. Un estudio encabezado por Xin Yuan de la Academia de China de Ciencias encontró que las sequías súbitas se habían triplicado en la región sur de África durante los últimos sesenta años, siendo el cambio climático el principal responsable de la tendencia. Podemos continuar con la lista.

¿Es éste un tema político que ahora acogen los candidatos para lograr una postura liberal y de izquierda-progresiva? ¿Es un tema religioso o un tema exclusivamente científico? O, cómo lo podemos ver a continuación, es todo lo anterior y más.

Una de las soluciones científicas al problema de la alta concentración de dióxido de carbono en las áreas urbanas, es el “secuestro terrestre”, que esencialmente significa plantar árboles. Dado que más del 60% de la población mundial pasará a vivir en ciudades, será de fundamental importancia plantar árboles en las urbes. Un gran ejemplo es Singapur, que desde 1967 ha plantado 1.2 millones de árboles incluyendo Miracle Gardens, que funciona como un pulmón para sus ciudadanos y como un atractivo turístico.  Además, actualmente y hasta el año 2030, planea plantar un millón más de árboles para mejorar su biodiversidad. Se trata de un país con apenas 724 kilómetros cuadrados y una muy densa población de 5.6 millones de personas, que comparten el territorio con más de dos mil especies de plantas, y cerca de dos millones de árboles plantados cerca de las vías y autopistas, parques y territorio del estado.

¿Qué sabe Singapur sobre los árboles que otros países desconocen? Nos dan agua limpia para beber, aire puro para respirar, sombra, alimentación para animales, humanos y otras plantas, ayudan a reducir ruido de las autopistas, son materiales de construcción, sirven para dar calefacción, y son de importancia espiritual cultural y recreacional. En Estados Unidos, Savannah Georgia es un ejemplo de una urbe planificada. El resultado es un bosque urbano de gran belleza y utilidad. Como una síntesis de planeamiento ideal que responde a lo social, militar, medio ambiental y necesidades filosóficas, el Plan de Savannah sobresale entre los planes de los pueblos de la América Colonial, y es uno de los más investigados y analizados en la historia de la planificación de ciudades en América, donde ninguna persona caminará más de dos minutos sin encontrar un área verde.²

Quien planta estos árboles, en todos los ejemplos dados, son el gobierno y la comunidad implementando políticas sencillas que nos benefician a todos. El Premio Earthshot del Principe Guillermo premia a quienes pueden replicar estos ejemplos, con el propósito de incentivar el cambio y ayudar a reparar a nuestro planeta en los próximos diez años. Se basa en cinco objetivos simples pero ambiciosos para nuestro planeta, que sí se alcanzan en el 2030, mejorarán nuestra vida y de las próximas generaciones. Estos son desafíos que tienen que ver con la conservación de la naturaleza, el  manejo del desperdicio, la recuperación de los océanos, la calidad del aire y los cambios climatológicos.“…Podemos hacer grandes cosas. Los próximos diez años se presentan como una de las mayores pruebas: una década de acción para reparar la Tierra¨, dice el Príncipe Guillermo, quien además con este premio quiere aprovechar el ingenio y la capacidad de inventar.

Una de las soluciones científicas al problema de la alta concentración de dióxido de carbono en las áreas urbanas, es el “secuestro terrestre”, que esencialmente significa plantar árboles. Dado que más del 60% de la población mundial pasará a vivir en ciudades, será de fundamental importancia plantar árboles en las urbes. Un gran ejemplo es Singapur, que desde 1967 ha plantado 1.2 millones de árboles incluyendo Miracle Gardens, que funciona como un pulmón para sus ciudadanos y como un atractivo turístico.

Costa Rica acaba de obtener el prestigioso galardón medioambiental Earthshot Prize en la categoría Protegiendo y Restaurando la Naturaleza. La propuesta de este país promete una reducción de un 23% de sus emisiones para el 2030. Los bosques acogen la mitad de nuestras platas y animales y a tres cuartos de nuestros pájaros, absorbiendo el carbón del aire y regresando el oxígeno que respiramos. Aun así, en 2020 más arboles fueron derribados, causando el 10% del calentamiento global. Costa Rica en 1990 había devastado sus bosques, pero gracias al programa Pago de Servicios Ambientales (PSA) que se inició en 1997, desde el  Ministerio de Ambiente y  Energía de Costa Rica, se pagaba a las comunidades y a los propietarios de fincas para proteger y plantar árboles y para restaurar los ecosistemas. Los resultados fueron extraordinarios. Los bosques duplicaron su tamaño, la flora y la fauna prosperó, lo que llevó a un boom en ecoturismo, contribuyendo con cuatro billones a la economía. Este exitoso modelo será duplicado en la conservación del ecosistema marino con el dinero recibido de este premio – un millón de libras, equivalentes a 1.3 millones de dólares.

¿Cómo reducir mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año? “La quema de residuos agrícolas provoca contaminación del aire que en algunas zonas ha reducido la esperanza de vida en una década. ¨ India sufre cada año esta agresión y es en este país que la empresa social Takachar, literalmente está apagando fuegos. Las emisiones de humo se están reduciendo hasta en un 98%, esta victoria para miles de agricultores de la India será también una victoria en la lucha contra el cambio climático. Takachar indica en su página web que su misión es combatir los cambios climáticos a través de la transformación de los desperdicios agrícolas (biomasa) en productos comerciales alrededor del mundo. Se estima que ciento veinte millones de residuos de cultivos y bosques son quemados al aire libre cada año, lo que tiene consecuencias catastróficas para la salud humana y el medio ambiente. Pero sí se usarían productivamente, estos residuos representarían un mercado global de diez billones. El proceso de Takachar puede ser un modo rentable para hacer uso económico de estos residuos y al mismo tiempo disminuir la polución en el aire. La tecnología de Takachar es portátil, económica y a pequeña escala, se acopla a los tractores de las granjas alejadas. Esta máquina convierte los residuos en bioproductos vendibles, como combustibles y fertilizantes.

Para quienes vivimos en el Sur de la Florida, el trabajo que se plantea comenzar a realizar cumple con los mencionados propósitos. Las bellas palmeras de la Florida no secuestran el dióxido de carbono en igual medida que, los árboles nativos como, por ejemplo, el Canopy. La absorción de las palmeras es de apenas cinco libras anuales, cuando otros arboles como el roble, es de cuatrocientas ochenta y siete libras anuales. La solución no es cortar estas palmeras que son icónicas para la Florida sino más bien se plantarán otros arboles nativos del Estado, tanto en Miami como en Palm Beach.

Es extremadamente fundamental resguardar y proteger los bosques que tenemos actualmente ya que estos árboles son los que más nos ayudan en la purificación del aire. Los nuevos árboles tomarán tiempo en llegar al nivel de absorción de los bosques maduros. Penni Redford, a cargo de The Resilience and Climate Change para West Palm Beach dice “La meta es ayudar a los residentes de la Florida no solo a embellecer sus alrededores, sino también prepararlos mejor para un futuro de calentamiento global. Para ello se debe considerar un tipo de árbol a plantar que exija mínimo mantenimiento, o que no haya problemas de escurrimiento de fertilizantes o altos costos de irrigación. Las generaciones de jóvenes activistas, con lideres como Greta Thunberg, están exigiendo al gobierno de su país, Noruega, el cese total de la explotación de petróleo. Hay un sentimiento de ansiedad, enfado y tristeza sabiendo que dicha generación crece en un mundo que colapsará sino hay una acción inmediata, y quieren apelar a la conciencia de gobiernos para que tomen acción. Del otro lado, hay una comunidad que quedará en la calle sí estas perforaciones cesan, sin trabajo no podrán mantener a sus familias. Hacen falta nuevas fuentes de trabajo que integren la nueva tecnología, paneles solares, carros eléctricos, etc., para generar nuevos empleos.

En Glasgow el pasado octubre se llevó a cabo la reunión del G20, donde los lideres de las 20 economías más importantes del mundo tuvieron una cumbre para discutir las acciones que se tomarán sobre el cambio climático, teniendo como referencia la información de los investigadores de las Naciones Unidas (UN), que nos advierte que el calentamiento global está acercándose peligrosamente a quedar fuera de control. En un ambiente donde las naciones pobres han sido fuertemente afectadas por catástrofes naturales, cuando la ayuda global está detenida debido al resurgimiento de los nacionalismos y donde además las potencias industrializadas, encabezada por China, Estados Unidos y Europa -quienes a su vez son las que producen la mayor polución del ambiente- se presionan entre sí para reducir la emisión y proteger sus economías, el éxito viene de mano del hombre que pone su esfuerzo en lograr este cambio. Las iniciativas mencionadas alientan la esperanza de que es posible. El viento y sol son el recurso eléctrico más barato, el uso de carbón podría disminuir rápidamente hacia mediados de siglo muy a pesar de que este año aumentó por la actividad de industrial en China, los carros eléctricos proyectan una baja de la demanda de gasolina para el 2030.

La temperatura global ha disminuido desde el 2015 cuando se firmó el Acuerdo de Paris. “La Diplomacia Climática está funcionando. Muchos países están haciendo lo que firmaron que iban a hacer”, dijo Ani Dasgupta, presidente del Instituto de Recurso Globales, un grupo de investigación y defensa basado en Washington³. Pero la aceleración con que se están dando los fenómenos de cambio climático resulta inquietante y muestran que los pasos que vienen dándose no son suficientes. Alok Sharma en un momento de la cumbre de Glasgow dijo  que “Queda una montaña por escalar en los próximos días y el tiempo se agota. Ha habido algunos avances, pero aún no son suficientes. 1,5ºC es lo que necesitamos para sobrevivir, 2 grados es una sentencia de muerte. La ventana para mantener 1,5ºC al alcance se está cerrando”. ¿Habrá voluntad política para llevar adelante las premisas de la COP26? ¿Será este el momento de detener definitivamente y comenzar a revertir el calentamiento global?

Notas:
[1] https://letraurbana.com/articulos/funeral-para-un-glaciar/
[2] Savannah City Plan, author Beth Reiter , Chatham County-Savannah Metropolitan Planning Commission.
CNN: By Allison Chinchar, CNN Meteoróloga, Octubre 24, 2021
[3] New York Times, 31 de octubre 2021.

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