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De las Meninas a las Otras Meninas Del Viejo Continente al Nuevo Mundo

Entrevista a Mauricio Cortés, curador de la muestra.
Barranquilla, Colombia

Por Clarita Spitz
De las Meninas a las Otras Meninas Del Viejo Continente al Nuevo Mundo | Letra Urbana

Otras Meninas, nuevas miradas sobre la obra de Velásquez. Una exhibición que toma la identidad de la menina como icono español en la cultura universal, para destacar la feminidad como valor de equilibrio humano y la situación de la mujer a través del tiempo.

Si alguien se pusiese a copiar Las Meninas, totalmente con buena fe, al llegar a cierto punto y si el que las copiara fuera yo, diría: ¿Y si pusiera ésta un poquito más a la derecha o a la izquierda? Yo probaría de hacerlo a mi manera, olvidándome de Velázquez. La prueba me llevaría de seguro a modificar la luz o a cambiarla, con motivo de haber cambiado de lugar algún personaje. Así, poco a poco, iría pintando unas Meninas que serían detestables para el copista de oficio, pero serían mis Meninas.

Pablo Picasso a Jaime Sabartés, 1950

Letra Urbana se interesó en Otras Meninas, proyecto artístico de sensibilización social, en el que artistas contemporáneos comparten su arte, su visión y su creación interpretativa de la obra Las Meninas de Velásquez, llega a América. La exposición, de carácter monográfico, se plantea como una revisión desde el prisma actual de esta obra, considerada por muchos como la más importante del barroco español. Surgida en España, en el 2000, la exposición se fundamenta en la identidad de la menina como icono español en la cultura universal, destacando la feminidad como valor de equilibrio humano y la situación de la mujer a través del tiempo. El proyecto es promovido por la organización Women Together, asociación sin ánimo de lucro con sede en Madrid,  que impulsa el desarrollo de comunidades en el tercer mundo con programas en diversas regiones de Argentina, México y República Dominicana, entre otras.

Otras MeninasLa muestra itinerante de las Otras Meninas inició su camino en 2012 en Cádiz, en el marco del Bicentenario, desde donde partió hacia Colombia: – Cuando consideramos la idea de traer la exposición a América, pensamos que el Caribe era su punto de entrada natural. Entonces fuimos primero a Cartagena, ahora estamos en la Galería de la Antigua Aduana en Barranquilla y de aquí vamos a Medellín, luego a Cali y Bogotá – declara Mauricio Cortés, curador de la obra, en diálogo con Letra Urbana, durante su visita a Barranquilla. – Esperamos ir a México, hay invitaciones a Brasil, un museo en Canadá que también quiere llevarla y pensamos combinarla con una exposición en Boston para culminar con el cierre del ciclo de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible del milenio, en Nueva York

No es la primera vez que la obra de Velásquez sirve de inspiración para otros artistas. Ya entre agosto y diciembre de 1957 Pablo Picasso, apasionado admirador del Maestro, realizó una serie con 58 interpretaciones de Las Meninas en su casa de veraneo, en las afueras de Cannes. Es la única suite de Picasso que se conserva completa, por deseo expreso del artista, y se encuentra en el Museo Picasso de Barcelona.

Esperamos ir a México, hay invitaciones a Brasil, un museo en Canadá que también quiere llevarla y pensamos combinarla con una exposición en Boston para culminar con el cierre del ciclo de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible del milenio, en Nueva YorkCuenta Cortés que una anécdota, aparentemente trivial de esta época, dio origen al título de la exposición, Otras Meninas: Lucía Bosé,  esposa del torero Dominguín y madre del popular cantante Miguel Bosé, quien forma parte de la Fundación Women Together, tuvo una estrecha amistad con Picasso, al punto que él era padrino de su hija Paola.  A finales de los años 50s Lucía llegó al atelier de Picasso, quien estaba justamente haciendo sus Meninas.  Entonces Lucia le dijo, admirada “Ooooh, estás pintando las Meninas” a lo que Picasso contestó: “no, no son las Meninas son otras Meninas”.  

Picasso tuvo un primer encuentro con la obra de Velásquez en el verano de 1895, cuando tenía sólo trece años de edad. Tuve la oportunidad de enfrentarme, por primera vez, a mis ídolos. Me esperaban en el Museo del Prado. Desde entonces me quedó fijado en las retinas, de una manera obsesionante, el cuadro de Velázquez Las Meninas. Creo que ya tomé, aunque fuera en el subconsciente, la decisión de realizar mi versión de Las Meninas – declaró, años más tarde. Las vio por última vez en Ginebra, cuando fueron evacuadas de España durante la guerra civil de este país.

Mauricio Cortés

Descrito  originalmente como La familia de Felipe IV,  el cuadro se conoce como Las Meninas desde el siglo XIX. Las meninas eran damas de familias nobles que desde muy jóvenes entraban a servir a la reina o a las infantas niñas. Sin embargo, la figura principal de la obra de Velásquez es la Infanta Margarita, quien, casi desde su nacimiento, estuvo comprometida en matrimonio con su tío materno, Leopoldo, y fue uno de los personajes de la familia real que más veces retrató Velázquez.  Estos retratos eran enviados a Leopoldo para mantenerlo informado sobre el aspecto de su prometida.

Además de ser el personaje principal, quien ostenta la mayor dignidad dentro de la obra es la infanta –  explicó Cortés. –  Estamos hablando de una España que en ese momento está enfrentando una guerra terrible, una era de decadencia, y por eso la dignidad de la infanta sobresale como algo muy claro, poderoso y evidente.

El cuadro de Velásquez es una de las obras pictóricas más analizadas y comentadas en el mundo del arte.  Muchos han buscado incluso significados ocultos y simbólicos en esta obra, o tratado de explicar la forma en que el espectador se siente partícipe de ella.  Para Mauricio Cortés, una de las cosas que a mi parecer es grandiosa en el tema de Velázquez es que se adelantó muchísimos, cientos de años a todos, incluso lo que él hace es casi una fotografía, él captura un momento, algo totalmente atípico de la pintura de esa época. Me parece que Las Meninas es una obra que rompió con muchos esquemas, empezando con la dimensión de la obra,  el movimiento, el manejo del color, de los espacios,  esos espacios gigantes que maneja de una manera muy particular que te trae al espacio casi insondable pero al mismo tiempo toda la obra transcurre solamente en un tercio del lienzo, haciendo el espacio siempre presente.  Otra de las particularidades de la obra para esa época es que todos los personajes son reales, sus nombres y apellidos son históricos.   Además de ser el personaje principal, quien ostenta la mayor dignidad dentro de la obra es la infanta –  explicó Cortés. –  Estamos hablando de una España que en ese momento está enfrentando una guerra terrible, una era de decadencia, y por eso la dignidad de la infanta sobresale como algo muy claro, poderoso y evidente.

Para la exposición Otras Meninas, destacados artistas contemporáneos han reinterpretado el cuadro  de Velázquez a través de pinturas, esculturas, fotografías, cerámicas, collages e instalaciones de vídeo, creando nuevas versiones como una forma de reivindicar la dignidad de la mujer de nuestro tiempo, y como un tributo a la mujer que vive en situaciones de injusticia.

La colección se inició con préstamos o donaciones de obras de autores consagrados y emergentes del arte contemporáneo español. En la actualidad, la colección itinerante se enriquece con obras que aportan los artistas en cada ciudad donde la muestra se presenta.

La muestra incluye obras de artistas europeos reconocidos internacionalmente como Manolo Valdez, Dora Salazar, Soledad Córdoba, Subirachs, Ouk Lele, Santiago Ticatoste, Patricia Allende, Alberto Schomer, Cristober Gabarron, Pepe Yagues, a la que se han sumado destacados artistas colombianos como David Manzur, Patricia Tabera, Ruby Rumie, Valentino Cortázar y Aura María Mercado.

Las obras son tan diversas como sus autores. Algunos eligieron destacar la figura central de la Infanta, mientras que otros resaltaron otros motivos presentes en la obra, como el mastín, la puerta o el espejo, o el autorretrato del propio Velásquez. Para la exposición Otras Meninas, destacados artistas contemporáneos han reinterpretado el cuadro  de Velázquez a través de pinturas, esculturas, fotografías, cerámicas, collages e instalaciones de vídeo

Dan la bienvenida a la exposición en la Galería de la Antigua Aduana de Brranquilla tres retablos de Manuel Frutos Llamazares, instalados a la entrada de la sala. La propuesta completa consta de siete paneles a través de los cuales el artista va mostrando el proceso de construcción o deconstrucción de su obra, dependiendo desde dónde se empiece a visualizar. Este trabajo, una especie de collage bastante complejo, incluye unos hilados o entramados basados en una antigua técnica egipcia, dando como resultado múltiples capas y profundidades de una gran riqueza.

Domina el centro de la habitación un cubo blanco con cuatro figuras de cerámica que, según explica el curador, han sido colocadas de tal manera que, vistas en perspectiva, pareciera que acabaran de salir por la puerta de otra obra, una fotografía de gran formato colocada al fondo.  Las cuatro figuras fueron elaboradas en 2001 por Pep Guerrero, artista mallorquí, quien quiso representar las Islas Baleares convertidas en meninas. La cerámica misma es muy representativa de las islas, igual que los colores apastelados y los diseños que las decoran, como ciertos árboles típicos de la región.

La fotografía del fondo, sin título, pertenece a Montserrat Soto (Barcelona, España, 2001) y, de acuerdo con Cortés, parece acercarse a las ideas minimalistas plasmadas por Velázquez.  Conservando dos elementos muy importantes, la puerta y el espejo, Soto logra un brillante manejo y proyección de los espacios: aunque el espacio de la foto es pequeño, el real, que está reflejado en el espejo, es grandísimo. La fotografía en sí corresponde a una escena moderna, posiblemente de una mudanza y, a simple vista, podría no encontrarse otra relación con la obra original fuera de esos dos elementos. Pero, si se mira con detenimiento, se descubre sobre uno de los muros una pequeñísima reproducción de Las Meninas de Velásquez.

Por su parte, Soledad Córdoba, otra reconocida fotógrafa, transmite la idea del papel de las meninas como personajes que, a pesar de pertenecer al círculo de la corte, eran personas sumisas, obedientes, que no veían, no oían y no opinaban. Su fotografía muestra a una mujer con un elegante vestido hecho de cordones blancos y dorados que, a pesar de su belleza, amarran, constriñen y logra, además, un manejo del claroscuro bellísimo, una alegoría al manejo de la luz en la obra de Velásquez.

las meninas como personajes que, a pesar de pertenecer al círculo de la corte, eran personas sumisas, obedientes, que no veían, no oían y no opinabanLlama la atención también una pequeña escultura en cartón, titulada Menina Albina del también español Pepe Yagues, representando la falda que usaban las meninas como una jaula. La simbología de esta obra es muy impactante: la mujer enjaulada en su propia vestimenta.

Otras Meninas

Entre los artistas colombianos quisiera mencionar un paisaje realizado en un estilo típico de Cartagena: Las Meninas y mis sueños, lienzo bordado a mano, por Flor Tapia, cuya obra podría considerarse  en un punto entre el arte y la artesanía.  Esta mujer pinta lo que ve en sueños y luego lo borda, puntada por puntada, en una minuciosa labor de meses.

El bogotano Fabio Montt presenta una menina muy colombianizada, que integra elementos característicos como el poporo, la orquídea y el traje típico de la región andina, obra que tituló Infanta Margarita (2013). la falda que usaban las meninas como una jaula. La simbología de esta obra es muy impactante: la mujer enjaulada en su propia vestimenta

Aura María Mercado, a quien Cortés describe como una Klimt caribeña por su colorido y diseño, resalta en su Menina Caribeleada algunos valores de la sociedad moderna, como el show off, los grandes senos, las cosas superfluas con las cuales nos ametrallan día a día.

Para concluir, Mauricio Cortés nos cuenta que el haber sido invitados a participar en esta muestra en particular, el hecho de meterse en el campo de Velázquez por decirlo de alguna manera, ha tenido un fuerte efecto sobre los artistas, un efecto tal vez de introspección, de revisión de su obra, tanto que algunos incluso hablan de un antes y un después de esta muestra.

MAURICIO CORTÉS
Mauricio Cortés nació en Neiva, Colombia. Desde muy joven sintió una gran inclinación por las artes y la cultura. Domina, además del español, el inglés, francés, italiano y alemán. Inició varias carreras profesionales, como administración de empresas e ingeniería industrial, para finalmente dedicarse de lleno a las artes. Tiene más de 35 años de experiencia como marchante, curador, editor de selecciones de arte, gestor artístico, ha sido jurado de diversos concursos y bienales de arte. Tuvo también su propia galería, The Cortez Gallery en Toronto, donde tuvo oportunidad de presentar, entre otras, la obra de Andy Warhol y otros artistas del pop. Ha participado como galerista en ferias de arte de los cuatro continentes, entre ellas Art Basel en su sede de Basilea, Suiza. Ha sido curador de Otras Meninas desde sus inicios.

Artículo por:

Clarita Spitz

Clarita Spitz
México – Colombia – USA. Magister en Educación con énfasis en Estrategias Educativas para Biblioteca y Salón de Clases, Vermont College - Norwich University. Diplomada en Promoción de Lectura. Docente, bibliotecaria. Autora de numerosos artículos y de libros de cuentos infantiles. Premio XVI Concurso Nacional de Cuento Infantil de Comfamiliar del Atlántico (2008). Actualmente dedica su tiempo a escribir y trabajar en consultoría y liderazgo de talleres de Promoción y Animación de la Lectura. Vice Presidenta de la Regional Latino Americana del Consejo Internacional de Mujeres Judías (ICJW). 

5 comentarios

  • Penélope Simplegades says:

    Interesante propuesta artística. Felicitaciones a Clarita por la forma de plasmar sus ideas, que logra a través de sus palabras invocar una imagen de estas obra de arte.

  • Jacobo Mendel says:

    La autora de este articulo, tiene una fina linea entre el artificio de las letras
    y el mensaje del arte; creando un espacio mas luminoso sobre la iconografia de Velasquez.
    Es impresionante el universo en que cada dia, se reconstruye la fuerza de este genio.

  • maimonides says:

    Siempre leer sobre Velasquez y sus Meninas, son todo una catedra y una emocion.
    No he conocido pintores, escritores, musicos;Donde no se inspiren y beban de esta fuente.
    Las Meninas, son un referente concreto de nuestra cultura y civilizacion.
    Gracias a la autora de este articulo por su recorrido y afable viaje.

  • Un articulo de mucho interés que parece haber sido realizado con el fin de alcanzar varios propósitos a la vez, pero especialmente el de ilustrar a quienes no habíamos tenido la oportunidad de escuchar o de leer otras facetas de esta extraordinaria obra. Felicitaciones Clarita por su brillante y aleccionador articulo y al maestro Cortes por regalarnos la oportunidad de apreciar esta obra al lado de otros autores colombianos.
    .

    • Clarita Spitz says:

      Gracias Leonardo. Ciertamente esta obra no se desgasta, tiene múltiples perspectivas y facetas inagotables. Agradezco tu lectura y tus comentarios.

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