Edición
48

El viaje de Andrés. Entrevista a Svend Brinkmann

Aalborg
¿Quién eres? ¿Qué quieres? ¿Qué te hace feliz?¨Toda la industria de la felicidad nos ha dado una perspectiva sesgada sobre la felicidad.¨

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Svend Brinkmann ha considerado necesario relanzar la pregunta acerca de qué es ser humano, una cuestión que atravesó a los hombres de todos los tiempos, pero que él la intenta responder en el particular escenario del siglo XXI.

El Dr. Brinkmann es profesor de psicología en el Departamento de Comunicación y Psicología de la Universidad de Aalborg, en Dinamarca, es el codirector del Centro de Estudios Cualitativos y su investigación se enfoca en cuestiones filosóficas, morales y metodológicas en psicología y otras ciencias humanísticas. En los últimos años ha estado estudiando el impacto de los diagnósticos psiquiátricos en los individuos y la sociedad y es un autor prolífero. La editorial NED acaba de traducir al español El viaje de Andrés, un libro que muestra el recorrido de un joven para encontrar el sentido de la existencia.

En una época donde hay un fuerte debate acerca del valor de las ciencias humanísticas, y cuando de hecho estas disciplinas se excluyen de casi todos los campos de formación académica, no pude dejar de preguntarle a Svend que lo llevó a escribir un libro que se centra en la importancia de lo que significa ser humano. Y así comenzó nuestro diálogo cuando él dijo, ¨Vivimos en tiempos individualistas donde la pregunta estándar es quién soy yo. Queremos ser la mejor versión de nosotros mismos y realizar nuestro potencial interior, pero quizás lo más importante en cuanto a lo que podemos llegar a ser es un buen ser humano. Sin embargo, para esforzarnos por lograr esto de una manera significativa, debemos pensar en lo que significa ser humano¨.

La visión de este psicólogo danés cuestiona la idea de vivir reconcentrados en la autorrealización y los logros personales. Es una mirada que va a contrapelo de los ideales individualistas de hoy, que imponen la felicidad como meta. Cuando le pedí a Brinkmann que se explayara sobre los riesgos de creer que la misión del ser humano es alcanzar la felicidad, dijo ¨en mi opinión, vivimos para participar en actividades significativas y, a veces, incluso con bastante frecuencia, esto nos hará felices. Pero la vida puede ser significativa incluso si uno no está constantemente feliz. Toda la industria de la felicidad nos ha dado una perspectiva sesgada sobre la felicidad. ¨

En décadas anteriores la gente sufría de neurosis cuando se les decía que no debían hacer esto o aquello. Hoy en día, las personas sufren de estrés, depresión y ansiedad cuando se ven presionadas a desarrollarse y optimizarse constantemente. ¿Alguna vez seremos lo suficientemente buenos? Probablemente no, y debemos entender que la libertad también debe abarcar la libertad de ir en contra de las tendencias de nuestro tiempo¨

Vivir empeñados en ser felices es ponerse en camino de una meta imposible, porque es un mandato que cada vez exige más, empuja a creer que podemos hacer las cosas mejor y ser más productivos. En este escenario es muy común la sensación de no estar a la altura, a pesar de hacer grandes esfuerzos por adaptarnos a las circunstancias. “En décadas anteriores la gente sufría de neurosis cuando se les decía que no debían hacer esto o aquello. Hoy en día, las personas sufren de estrés, depresión y ansiedad cuando se ven presionadas a desarrollarse y optimizarse constantemente. ¿Alguna vez seremos lo suficientemente buenos? Probablemente no, y debemos entender que la libertad también debe abarcar la libertad de ir en contra de las tendencias de nuestro tiempo¨, afirma Brinkmann.

El viaje de Andrés es una novela en la que un joven que padece de una gran ansiedad y aislamiento, los síntomas generalizados de estos tiempos, hace un recorrido por Europa. El personaje tiene la sensación de no encajar del todo en su ámbito y a lo largo del viaje vive un tiempo de transformación. Entre el punto de partida y el de llegada Andrés puede tejer una trama entre lo más íntimo y el mundo.

Uno de los aspectos interesantes de este libro es que, por un lado, para Andrés se presenta un tiempo para reflexionar nivel de las cuestiones personales y a la vez para entender quién es en la secuencia histórica de la humanidad. ¿Cuál es la importancia de dar ese contexto filosófico e histórico para que un adolescente se oriente? Salir de sí mismo, interesarse por algo más que sus propios temores, conectarse con los demás, con el entorno y con la historia hace que Andrés, sin buscarlo, realice descubrimientos y comience a construir un significativo sentido para su vida. También empieza a sentirse algo feliz, pero sobre todo entusiasmado y formando parte de algo que lo trasciende. ¨Los seres humanos son criaturas históricas, por lo que no podemos entender quiénes somos sin una comprensión de nuestro contexto histórico y cómo llegamos a ser. Y la filosofía es una forma de vivir con interés en las cuestiones fundamentales de nuestra existencia, y estas son tan importantes como siempre¨, dice el psicólogo danés en nuestra entrevista.

Andrés realiza su viaje acompañado por la voz de Ana, su abuela, una científica que se interesa por transmitir a su nieto la relación entre el arte, la filosofía y la historia. Ella es quien organiza el viaje y sugiere algunas lecturas que despiertan el interés de Andrés y lo animan a pensar; y esta práctica de la reflexión va transformando al joven que partió del primer andén cargando los temores que lo inhibían para explorar el mundo. Cuando le pregunté a Svend Brinkman si hoy los niños y adolescentes se han vuelto menos curiosos, y de qué depende el desarrollo de la capacidad de explorar y pensar, dijo que: ¨nuestros sistemas escolares apoyan principalmente la curiosidad instrumentalista. Los niños deben aprender lo que necesitan para aprobar sus exámenes, ingresar a la fuerza laboral y contribuir al BNP de la nación. Pero la verdadera curiosidad también se refiere a aquellas cosas que no son útiles de inmediato. Andrés adquiere conocimientos sobre historia, ciencia, filosofía y arte que son importantes por derecho propio, y esto de alguna manera es lo que lo salva del instrumentalismo de su cultura. ¨

A lo largo de la experiencia del viaje, Andrés cambia su sensibilidad a partir de conocer las seis maneras en que el autor presenta al ser humano. En la novela se amplifica el mundo sensible cuando se nos recuerda que el ser humano se diferencia de los animales porque puede sentir angustia, culpa y vergüenza. ¨Hoy en día, se nos anima a vivir de una manera que nos brinde felicidad y bienestar individuales. La ansiedad, la culpa y la vergüenza son emociones desagradables, pero si es cierto que son características intrínsecas de la existencia humana, entonces debemos comprenderlas para poder vivir vidas humanas¨, sostiene Svend. Y agrega que ¨los humanos son la única especie moral en este planeta, las únicas criaturas a las que consideramos moralmente responsables, también son las únicas criaturas con la capacidad de ser malvadas. Esto es parte de la naturaleza humana y algo que debemos tomarnos muy en serio¨.

Antes de finalizar la entrevista le pregunté al Dr Brinkman si cree que debido a los avances de la ciencia dejaremos de ser humanos, y nos compartió su visión acerca de que ¨nos estamos moviendo en  dirección hacia la poshumanidad. Podremos vivir vidas mucho más largas y tal vez desarrollar tecnologías que nos hagan más felices, más creativos y menos crueles. Pero el precio final a pagar es que ya no seremos humanos, y creo que este precio es demasiado alto¨.

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