De acuerdo con ABC España y Muy Interesante, un equipo de investigadores norteamericanos, japoneses y rusos, liderados por Akira Iritani, de la Universidad de Kyoto, aseguran estar en condiciones de llevar a cabo el nacimiento en laboratorio de un mamut lanudo, el primer ejemplar vivo de una especie que se extinguió hace 10.000 años.
Desde la secuenciación del genoma humano en 2001, a la medicina regenerativa consecuencia de las últimas investigaciones de ADN de 2003, ya se pudo dar paso a la creación de sustitutos biológicos que restauren la función de órganos y tejidos dañados, basado en el uso de células madre procedentes de embriones. Así, la polémica ya estaba servida. «Por un lado, los defensores de la técnica argumentaban que estas células se extraían de embriones descartados por parejas que acudían a clínicas de fertilidad y que, de no destinarse a la ciencia, su fin sería la congelación indefinida o la destrucción. Por otro, los detractores consideraron que el embrión es la primera forma de vida humana y que, por tanto, el avance científico no podía acarrear su eliminación.» Así, en 2007, aprobada la Ley de Investigación Biomédica, dos equipos científicos lograron crear, a partir de células de piel humana, células madre como las embrionarias. El último hito se produjo en 2010, cuando Craig Venter anunció que había logrado fabricar el ADN completo de una bacteria. Por vez primera en la historia, el ser humano había logrado crear vida artificial sintética.
En la nota «Resistencia de lo orgánico en un mundo virtual», publicada en Letra Urbana, Gisela Savdie profundiza sobre el papel que cumple el organismo humano en un mundo que evoluciona cada vez más. «Desde que el ser humano es conciente de la inminencia de su destino final, se han documentado históricas búsquedas de lo que se conoce como el elixir de la eterna juventud. Las culturas primitivas están plagadas de mitos y creencias como la momificación en la cultura Egipcia, el mito del Grial entre los Cristianos, la sangre de ciertos animales en las culturas Indígenas, la teoría del aliento, la Piedra Filosofal, el mito del Dorado durante el Renacimiento, las técnicas alquimistas que devinieron luego en técnicas químicas, son solo algunas de las teorías en las que se ha basado la historia, hasta llegar finalmente a las modificaciones genéticas actuales impuestas por la tecnología científica.»«La perturbadora novela de Kazuo Ishiguro «Never Let me Go«, muestra la triste realidad y el deterioro moral y físico que sufre un grupo de niños clonados cuyos organismos una vez desarrollados, empiezan a ser utilizados como donantes. A pesar del carácter inhumano de los clones, se sobreponen elementos como el arte, el amor, el dolor y finalmente la muerte como salvación final, dejando entrever lo intrínseco que resultan tales elementos ante cualquier intento de reproducir vida.»
Concluyendo, y en palabras de Savdie, «es probable que el concepto de eternidad se logre a través de ciertos niveles superiores, léase producción literaria, arte y descubrimientos científicos, que perduren como agentes históricos en la memoria de la humanidad, pero no como prolongación indefinida de vida, porque a pesar de aferrarnos a ella llegará el momento en que resultaría inconveniente, como se puede inducir en «Las Intermitencias de la Muerte». La transformación del individuo post-moderno, capaz de cruzar fronteras otrora inadmisibles trae innumerables interrogantes que atentan contra la esencia misma de la humanidad. Ya lo mencionaba Francisco Goya en el siglo pasado en su famosa y controvertida frase «el sueño de la razón produce monstruos«.



