Edición
43

Urbanismo desde una perspectiva sustentable

Buenos Aires
Manejar diariamente un largo rato para ir a trabajar o para cubrir nuestras necesidades es un gran impacto en la calidad de vida y el medio ambiente. ¿Cómo deben diseñarse hoy las grandes metrópolis? ¿Cómo deberían ser los nuevos barrios?

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Entendiendo a la ciudad como la representación material de una estructura social, podemos ver como a lo largo de la historia la manera de hacer urbanismo va cambiando en respuesta a las problemáticas de cada momento.

Con la misma lógica que las ciudades medievales respondían a necesidades de protección o las ciudades jardín a la mejora en la calidad de vida de los trabajadores industriales, podríamos preguntarnos; ¿cuáles son las problemáticas y las necesidades de nuestra generación y como el urbanismo debería responder?

Citando algunas referencias, según las Naciones Unidas, actualmente, el 70% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono proviene de las ciudades.
En países en vías de desarrollo hay más de 1400 millones de personas que viven en condiciones de pobreza extrema donde se prevé que se realizara el 95% de expansión de tierras en el mundo, pasando de 3500 millones en la actualidad a 5mil millones de personas en 2030.

Se estima que para el 2050 el 70% de la población -más de 2 tercios de la humanidad- vivirá en ciudades.

Respondiendo a nuestra primera pregunta, entonces deberá ser prioridad en las agendas políticas repensar las ciudades existentes, planificar su expansión y diseñar las nuevas desde una perspectiva integral de sustentabilidad.

Este nuevo enfoque entiende a la ciudad como Hábitat Urbano, cuya definición refiere, desde la biología y la ecología, a un Ecosistema formado por una determinada comunidad.

Urbanismo Sustentable

Me gustaría partir definiendo el Urbanismo Sustentable como una manera de hacer ciudades que tiene en cuenta 4 aspectos principales; Promover el cuidado del medio ambiente priorizando el beneficio de la sociedad de manera económicamente factible y mediante marcos normativos y políticos que posibiliten estos principios.

Este nuevo enfoque entiende a la ciudad como Hábitat Urbano, cuya definición refiere, desde la biología y la ecología, a un Ecosistema formado por una determinada comunidad.

Actualmente están surgiendo ciudades e iniciativas que buscan reducir el impacto sobre el medio ambiente incorporando nuevos modos de vida diferentes al de las grandes urbes, en relación con la naturaleza, como es el caso de los Ecobarrios, las Ecoaldeas de Permacultura o también la red de ciudades en transición.

Estas urbanizaciones son referencias muy interesantes y valiosas para tomar en cuenta, pero suelen ser iniciativas aisladas y de pequeña escala.

La pregunta entonces es; ¿cómo debemos pensar las grandes metrópolis donde vive la gran mayoría de la población? y ¿cómo deberían ser los nuevos barrios?
Si bien las ciudades son sistemas complejos, en este texto explicare 5 estrategias fundamentales hacia donde debe ir el urbanismo para generar grandes cambios.

Ciudades más caminables y movilidad sustentable

La lógica de ciudad pensada para el auto de mitad de siglo pasado, como Brasilia ya no es sostenible. Los autos no solo generan grandes emisiones de Co2 y ruido, sino que ocupan demasiado lugar. Es ineficiente y físicamente imposible dar lugar a que todos tengan auto en zonas densas. El objetivo de las nuevas ciudades no debería ser dar más lugar a los autos, sino pensar maneras más eficientes y sustentables de movernos.

Incentivar el uso de sendas peatonales, transporte público, bicisendas y VMP – vehículos de movilidad personal- dará más superficie apropiable para la creación de plazas, parques o lugares para la comunidad.

Una ciudad caminable no solo mejora la salud física y emocional, sino que disminuye drásticamente los niveles de polución que dañan nuestros pulmones, reduciendo el parque automotor y fomentando la vida al aire libre.

Existen muchos estudios científicos que prueban la profundidad de los efectos terapéuticos que los entornos naturales ejercen sobre el organismo, uno de los más conocidos es el libro de Clemens G. Arvey, El efecto Biofilia.

Muchas ciudades del mundo ya están empezando a hacerlo, desde grandes metrópolis como Nueva york o Buenos Aires hasta pequeñas urbanizaciones como Houten en Holanda que adopto una forma de vida sin autos.

La pregunta entonces es, ¿cómo lograr ciudades que no dependan del auto?

Mixtura de usos y diseño del barrio              

Un factor muy importante para lograr ciudades caminables es la mixtura de usos. Pensar urbanizaciones donde las viviendas tengan cerca servicios, trabajo y recreación, evita trasladar personas a largas distancias, disminuyendo sustancialmente la necesidad del auto.

Desde una perspectiva ambiental, las teorías urbanas de siglo pasado propuestas en la carta de Atenas donde se preveía un uso para cada sector de la ciudad ya no son viables. La mixtura de varios usos en un mismo lugar además de ser sustentable genera comunidad, porque incentiva al intercambio de las personas en la vía pública, promueve la vida al aire libre y además da seguridad. Cualquiera que haya caminado el sector de oficinas del microcentro de Buenos Aires por la noche habrá sentido la sensación de desolación, debido a que no hay gente, es solamente un lugar de trabajo.

Puede que un barrio incorpore un diseño compacto interno, pero que su ubicación no sea sustentable si se encuentra muy lejos de los equipamientos urbanos donde hay trabajo y servicios.

La utilización del espacio público en las diferentes horas genera círculos virtuosos. El flujo de gente genera incentivos para nuevos servicios, dando valor de uso a la zona.

Múltiples estudios como la teoría de Acupuntura urbana de Marco Casagrande desarrollada entre otros por James Lerner en Curitiba, muestran como intervenciones muy concretas y de rápida ejecución que atraen flujos de personas en barrios degradados, brindan grandes mejoras y beneficios en toda la zona.

¿Cómo incentivar entonces la diversidad de usos y de qué depende?

Un factor que está directamente relacionado es la Densidad, de donde surge la pregunta; ¿Densificar o descentralizar? 

Ciudades compactas, accesibles, conectadas e integradas

Tanto la escala como la densidad son determinantes y existen 2 criterios fundamentales para dar respuesta

  • Compacidad

A igual cantidad de personas y usos, una ciudad de gran extensión impactara mucho más que una ciudad compacta. El problema, además de incentivar el auto internamente por las largas distancias, es que se aumenta la huella sobre el territorio impactando sobre la conservación del suelo, los ecosistemas y los entornos naturales, siendo además, más costosas ya que necesitan mayor extensión de infraestructura – instalaciones y calles- para menor cantidad de gente.

  • Ubicación inteligente o compacidad regional

Este criterio es aplicable al crecimiento de ciudades o nuevos barrios.

Puede que un barrio incorpore un diseño compacto interno, pero que su ubicación no sea sustentable si se encuentra muy lejos de los equipamientos urbanos donde hay trabajo y servicios. Esto también requerirá grandes extensiones de infraestructura y distancias en auto para conectarla.

Las nuevas ciudades deben inspirarse en la naturaleza y pasar de economías lineales -extracción, producción, consumo y desperdicio- a economías circulares – extracción, producción, consumo y reutilización.

El crecimiento de nuevos barrios dentro o cerca de las tramas urbanas existentes, la conectividad y la integración son factores muy importantes ya que disminuyen la huella de la ciudad sobre el territorio, permitiendo utilizar infraestructuras existentes, desde calles cañerías, servicios y equipamientos.

En Gran Buenos Aires se puede ver gran cantidad de ejemplos de barrios alejados donde no se tuvo en cuenta la ubicación y sus habitantes recorren grandes distancias en auto todos los días para resolver cualquier tipo de necesidad como trabajar, comprar o recrear entre otros.

Habiendo reflexionado sobre la escala, la ubicación y los usos, nos resta analizar, ¿cómo debe ser este Hábitat urbano?

Ecosistema urbano y calidad ambiental  

Autores como Marco Casagrande, hablan del urbanismo como un organismo vivo. Metáfora o no, esta analogía suena muy interesante cuando se habla de recursos.

Comparativamente, los organismos vivos consumen recursos y producen deshechos, al igual que las ciudades.

En la naturaleza, a diferencia de una ciudad, los deshechos en realidad no existen y son también recursos utilizados por otros organismos donde todo se produce de manera circular, pensemos en el ciclo del agua o en un bosque, donde las hojas de un árbol se convierten en abono para la tierra, esto se llama Equilibrio Dinámico.

Las nuevas ciudades deben inspirarse en la naturaleza y pasar de economías lineales -extracción, producción, consumo y desperdicio- a economías circulares – extracción, producción, consumo y reutilización.

Sera determinante contar con el uso de energías renovables y normativas como por ejemplo la ley de generación distribuida en Argentina, así como también tecnologías digitales en la gestión integral de los recursos – residuos, agua, energía- como Austin Materials Marketplace, una plataforma en línea que permite a las empresas y organismos conectar para encontrar soluciones de reutilización y reciclaje de residuos y materiales derivados.

Un concepto todavía más importante que el Reciclado será incorporar el Preciclado, el cual consiste en evitar previamente los consumos innecesarios.

Hacer ciudades que apunten a la prevención y más eficientes hará ciudades menos dependientes.

todavía más importante que el Reciclado será incorporar el Preciclado, el cual consiste en evitar previamente los consumos innecesarios.

Un ejemplo claro de ciudad menos dependiente es el Urbanismo Bioclimático. Este método de diseño lo que busca es encontrar normativas y diseños que contemplen las características del clima, de manera que el proyecto aproveche al máximo los recursos locales y se adecuen de la mejor manera.

Según el ministerio de energía, el 45% de la energía usada en viviendas se utiliza en climatización, esta problemática en parte es porque en la mayoría de casos los códigos no son pensados para los requerimientos térmicos de cada región.

Estrategias tan sencillas como incorporar materiales aislantes en climas fríos o aleros de protección solar en climas cálidos, generan enormes ahorros de energía.

Una normativa urbana que genere edificios de bajo consumo no solo generará un beneficio enorme al medio ambiente, sino que hará mucho más factible la incorporación de energías renovables ya que a menor necesidad energética, los sistemas se achican y se hacen más rentables.

La calidad ambiental tanto de los edificios como de los espacios públicos será muy importante para la construcción del hábitat urbano. Garantizar ciudades que mejoren la calidad de vida y respondan a las necesidades de sus habitantes será el punto de partida para lograr Comunidad.

Por último, me gustaría reflexionar sobre el rol de los habitantes en la construcción de ciudades. ¿Puede haber ciudades sustentables sin ciudadanos sustentables?

Ciudades inclusivas y participativas

Desde mi punto de vista, la ciudadanía tiene el rol principal en la construcción de sustentabilidad urbana, por eso incluirlos en el proceso de diseño es esencial ya que cuando las personas participan y se sienten parte, también se identifican, se informan y se comprometen.

Un método que recomiendo, el cual uso en mis proyectos es Placemaking. En este método los proyectos surgen de escuchar y hacer preguntas a las personas que viven, trabajan y usan un espacio determinado, para descubrir sus necesidades y aspiraciones creando grandes mesas de trabajo participativas donde los habitantes también son parte del diseño. Toda esta información se utiliza entonces para crear una visión común, democrática y consensuada generando una apropiación e identidad con arraigos muy fuertes de la comunidad con la ciudad.

Sera fundamental la participación y la toma de conciencia de la comunidad para generar ciudades más sostenibles.

Estamos en un momento clave de la historia donde las decisiones que tomemos hoy impactaran fuertemente en el futuro de las próximas generaciones, no es casualidad que “Ciudades sustentables” es uno de los 17 objetivos para combatir el cambio climático de las Naciones Unidas para 2030.

No existirá un mundo sin ciudades sustentables y no existirán ciudades sustentables sin ciudadanos sustentables.

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