La vigencia del I Ching en nuestros días

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Nacida en España, Cristina Bertrand obtuvo su título de Doctora en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid. Su temprano interés por la filosfía oriental marcó el desarrollo de su tesis doctoral. La misma consistió en una investigación interdisciplinaria en los campos de historia, geografía, filosofía y arte de China y en el libro de sabiduría china Yi Jing.

El libro de la Dra. Bertrand Yi Jing: Image, Concept and Action fue publicado por la editorial Shanghai Art and Literature Publishing House. Es también autora de los libros de ficción con referencias históricas y geográficas Tales of the Three Mongol Queens y Cuentos de las Tres Reinas Mongolas, y de la versión en español de Confucianismo, Taoísmo y Budismo Zen.

La Dra. Bertrand es investigadora independiente y pintora. Sus obras son expuestas en galerías de arte de España, Europa, Estados Unidos y China. Vivió 20 años en Estados Unidos, en Los Angeles, Nueva York y Miami Beach y en la actualidad reside entre Shanghai y Miami Beach. En esta última ciudad ciudad presentará una charla la semana entrante.

Si entiendo bien, este nuevo libro retoma temas ya trabajados por ti en la tesis de tu doctorado en filosofía. ¿Por qué decides entonces re escribir sobre estos temas?

La tesis doctoral, que presenté en la Universidad Complutense de Madrid en el año 1987 tiene 900 páginas y si somos realistas, nadie, excepto algún estudioso que tenga acceso a la Universidad Complutense, va a leerla. Mi interés es que las enseñanzas del I Ching lleguen al mayor número de personas posibles ya que lo considero uno de los libros de sabiduría más importantes. Por eso decidí escribir un libro para el lector general y en él resumí la esencia de mi tesis doctoral. Me lo publicaron en Shanghái hace 8 años en versión bilingüe, chino-inglés pero se agotaron las dos ediciones. Ahora sólo está disponible en mi website en español, inglés y chino.

¿Qué quiere decir I Ching? ¿De qué distintas maneras maneras se escribe? ¿Es  el libro más antiguo del mundo?

I (Yi) significa fácil, simple, cambio y permanencia, Ching (Jing) significa libro clásico

I Ching es la romanización del chino mandarín del sistema Wade-Giles desarrollado por Thomas Wade y Herbert A. Giles en el siglo XIX. Modernamente se emplea más la transcripción fonética del pinyin que es Yi Jing.

Se considera el libro más antiguo del mundo escrito de forma sistemática ya que su origen se remonta al 2800 AC.

Cuando fuiste a vivir a China te diste cuenta de que ellos olvidaron el I Ching. ¿Cómo es posible?

Fue una sorpresa inmensa al darme cuenta de que el I Ching era prácticamente desconocido excepto por los profesores estudiosos del I Ching que por lo general estaban en las universidades. Tras muchas preguntas a diferentes personas descubrí que se debía a dos factores importantes. En primer lugar, lo consideran un libro filosófico, y por consiguiente muy oscuro o difícil de entender. En segundo lugar, y lo que es aún más importante para ellos, lo consideran supersticioso y por lo tanto ligado a fuerzas ocultas en las que ellos no creen. Resulta clave aquí hacer la distinción esencial entre los términos adivinación y predicción. Casi la totalidad de los lectores del I Ching piensan que es un libro de adivinación pero es un libro de predicción.

La etimología de adivinación viene de la palabra latina divinare, que significa divino o proveniente de Dios. Se refiere al descubrimiento de algo que está oculto por medio de la comunicación con Dios o un poder sobrenatural. La palabra predicción viene del latín pre-dicere, que significa decir algo antes de que ocurra y constituye, por tanto, uno de los requisitos de la ciencia porque la predicción está basada en las leyes de causa y efecto.

Contrario a la creencia popular, el I Ching es un libro de ciencia, de sabiduría y de ética y por tanto predice, pero no adivina. Una vez que les explico esto a los chinos en mis conferencias y seminarios se entusiasman al recuperar su libro más importante y que nunca habían leído.

¿Dirías que el I Ching es un libro difícil o fácil, simple o complejo?

Pues como les digo a los chinos, si los sabios que lo escribieron le pusieron un nombre que significa simple, fácil ¿cómo va a ser difícil? Es sumamente fácil porque está basado en la naturaleza pero a veces la sabiduría se quiere hacer inaccesible para así tener una posición de poder,  de exclusividad o elitismo.

¿Cuál es la influencia del I Ching en Oriente y Occidente?

Cuando escribí la tesis doctoral nadie en la universidad conocía el I Ching, ni ninguna de las personas que yo conocía, lo cual en cierto modo fue estupendo porque hice la tesis con total libertad desde la primera palabra hasta el punto final. Ahora ha habido un gran cambio y casi se conoce más en Occidente que en China. El problema es que se conoce de forma equivocada, enfocándose en la adivinación y esto no le hace ningún favor al I Ching.

Tú afirmas que la sabiduría milenaria del I Ching sirve para los tiempos que corren. Cuéntanos sobre eso…

Cada capítulo (hexagrama) es una situación de la vida real. Si se lee y se entiende esa situación podemos actuar con más sabiduría cuando nos veamos en dicha situación y tengamos que tomar una medida para solucionar los problemas. El I Ching es la luz que nos permite verlo todo con más claridad pero la acción dependerá de nosotros. También se puede aplicar al mundo de los negocios; he dado también seminarios a empresarios relacionados con problemas de decisión que tienen en sus empresas. Una vez que ven el problema con claridad pueden tomar una decisión más sabia.

¿Crees que en este milenio hay interés en conocer las causas de lo que acontece? ¿No crees que el enfoque general apunta más a catalogar y agrupar los efectos?

El año que viene voy a presentar una comunicación a un congreso de Taoísmo que se celebrará en Pekín, relacionado con la alquimia interna del taoísmo que está basada en el I Ching. Precisamente ahí hablaré de las causas y de los efectos. Para llegar a una transformación interior es importante actuar sobre las causas y transformarlas, de lo contrario no podremos lograr los efectos deseados. Conocer esta distinción es por lo tanto fundamental. Efectivamente el enfoque general trata de los efectos y quiere influir en ellos a través de los mismos efectos. Esto es un gran error. A menos que se conozca la causa no se puede cambiar el efecto.

¿Cómo se dan los cruces posibles entre pensadores como Spinoza o Wittgenstein con la filosofía oriental?

Spinoza y Leibniz son filósofos racionalistas, hoy en día tan denostados por la filosofía del feeling que ha hecho muchos estragos. Spinoza razonaba según las leyes de causa y efecto y su preocupación era la ética. El I Ching es el primer libro sistemático de ética del mundo, también basado en las leyes de causa y efecto. Leibniz estaba escribiendo su matemática binaria (cibernética) cuando recibió de un padre jesuita de China el libro del I Ching, tras lo cual afirmó que el I Ching contenía exactamente el desarrollo de la matemática binaria, sólo que miles de años antes. Leibniz era un gran conocedor del I Ching. Wittgenstein habla sobre el silencio. El silencio es esencial para llegar a lo profundo, a la esencia de las cosas.

Cuéntanos de tu experiencia de pasar lo conceptual y académico a la divulgación. ¿Qué te retorna de ese esfuerzo?

Un tremendo esfuerzo y años. El libro que publicaron en China sobre el I Ching tiene 64 páginas más 18 de introducción, así es que tuve que sintetizar un libro de 900 páginas en uno de unas 75. Me costó tres libros el resumir el resumen del resumen del resumen para llegar a lo esencial sin perder nada de la sabiduría, ética y modelos de acción del I Ching, además de escribirlo en un estilo sencillo para todo tipo de lectores. En China me agradecen muchísimo que les devuelta su libro milenario, he ganado una puerta abierta a todos los niveles, desde lo académico a todos los estratos de la sociedad. Me han invitado hasta en el centro más prestigioso de estudios de I Ching, en el Centro de Estudios del I Ching de la Universidad de Shandong. Además, ahora estoy escribiendo un I Ching para los niños porque es muy importante a nivel de la ética. Es una tragedia que los niños chinos estudien todos los libros clásicos desde muy pequeños y que no conozcan el I Ching. Mi objetivo es que todos los niños en China conozcan el I Ching.

¿Por qué te fuiste a vivir a China? ¿Cómo fue el contraste de mudarte allí después de vivir en los Estados Unidos?

Lógicamente, si llevaba años estudiando su filosofía, el país me interesaba mucho y además quería establecer allí mi negocio de perfumes. En China me sentí como en mi casa desde el primer momento porque los chinos me trataban de maravilla, a todo me decían Kĕyĭ (puedo) cuando les pedía algo. Mucha gente me pregunta cuál es el secreto de hacer negocios o llevarse bien con los chinos. Les digo que es muy sencillo, solo hay tres reglas de oro. 1) Respeto 2) Respeto y 3) Respeto. Con eso no hay que preocuparse de nada más.
No me gusta la sociedad de Estados Unidos, es muy violenta, no puedo resistir la violencia, por eso ahora estoy  escribiendo Las Tres Reinas Mongolas, unos cuentos de ficción-fantasía de tres heroínas cuyas hazañas no están basadas en la violencia y que al ser embajadoras internacionales acercan a los pueblos en vez de separarlos. El pueblo chino es muy pacífico y conserva aún muchas características del humanismo confuciano pero, desgraciadamente, está cambiando mucho por el desarrollo del capitalismo basado solo en las leyes económicas. Mi esperanza, por eso, es que recuperen el I Ching.

Cúando es tu próxima charla?

Hablaré sobre el I Ching: Sabiduría milenaria en los tiempos modernos, el 27 de septiembre a las 7 pm. ¡Los espero en la librería Altamira de Coral Gables!