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Recordando a Claude Lévi-Strauss

Barranquilla

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Recordando a Claude Lévi-Strauss | Letra Urbana

Claude Levi-Strauss, uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, falleció recientemente a la edad de 100 años. Fue el fundador de la antropología moderna, introdujo en las ciencias sociales su enfoque estructuralista basado en la lingüística. Sus tesis transformaron la visión occidental acerca de los pueblos primitivos, elevando el estatus de la mente salvaje, En una época donde la mayoría de los antropólogos solo se ocupaban de revelar las diferencias entre las culturas, Lévi-Strauss se encaminó al descubrimiento de lo universal en la mente humana. A través del estudio de los mitos y rituales de esas sociedades, estableció cómo se produce el pasaje de la naturaleza a la cultura. El valor de sus contribuciones excedió el campo de la antropología.

“No hay nada que indique que los prejuicios raciales estén disminuyendo. En cambio, sí hay indicios de que, tras breves períodos de calma en algunas partes, vuelven a resurgir en otras con intensidad redoblada. De ahí que la UNESCO haya creído necesario entablar periódicamente una lucha cuyo resultado es, por lo menos, incierto”. Claude Lévi-Strauss, “Raza y cultura”, el 22 de marzo de 1971 en la UNESCO

En una época donde la mayoría de los antropólogos se ocupaban de las particularidades de los ritos y las costumbres para recopilarlas y catalogarlas, Lévi-Strauss se dedicó a estudiar las ideas abstractas, el pensamiento de los hombres.

Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, considerado el fundador de la Antropología moderna y el introductor en las ciencias sociales del enfoque estructuralista, falleció en París el pasado 30 de octubre, a los 100 años de edad.

Fue miembro de la Academia Francesa, poseedor de la Gran Cruz de la Legión de Honor desde 1992, miembro extranjero de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, de la Academia Americana y del Instituto de Artes y Letras del mismo país, doctor honoris causa de numerosas universidades, entre las que se destacan las universidades de Oxford, Montreal, Yale, Harvard, Columbia y la Universidad Nacional Autónoma de México.

A diferencia de una Antropología clásica que tradicionalmente se ha ocupado de relevar las diferencias entre las culturas, el enfoque estructural de Claude Lévi-Strauss, basado en los estudios sobre lingüística estructural de Ferdinand de Saussure, se encaminó al descubrimiento de lo universal en la mente humana. En una época donde la mayoría de los antropólogos se ocupaban de las particularidades de los ritos y las costumbres para recopilarlas y catalogarlas, Lévi-Strauss se dedicó a estudiar las ideas abstractas, el pensamiento de los hombres. Sus investigaciones etnográficas fueron en dirección a la psicología, la lógica y la filosofía de los comportamientos que observó. Debido a esa riqueza, la antropología de este pensador excedió su propia disciplina.

Claude Lévi-Strauss© UNESCO//Bijeljac, Danica Claude Lévi-Strauss en el sexagésimo aniversario de la UNESCO

En sus teorías se destacan los aportes sobre la delimitación de lo ritual y lo mítico, la organización social, el parentesco – la prohibición del incesto- y el pensamiento salvaje, mediante sus análisis estructurales y modelos músico-culinarios.

Su legado es imponente: Estructuras elementales del parentesco (1949), Antropología estructural (1958), El pensamiento salvaje (1964), El totemismo en la actualidad (1965), los cuatro volúmenes de Mitológicas (1962, 1967, 1968 y 1971), y Antropología estructural II (1973).

En su obra Mitológicas analiza varios cientos de mitos de tribus nativas y tradiciones prácticamente desconocidas de América, e intenta interpretar el mundo de la cultura; consta de cuatro tomos: Lo crudo y lo cocido, De la miel a las cenizas, El origen de los modales en la mesa y El hombre desnudo.

Para Lévi-Strauss la mitología de cada cultura es construida alrededor de oposiciones: frío y caliente, crudo y cocido, animal y humano. Y, considera que es a través de esos conceptos binarios opuestos, que la humanidad construye el sentido del mundo.

…los miembros de las tribus objeto de su estudio, además de preocuparse por satisfacer sus necesidad básicas, demostraban también un profundo deseo por entender sus orígenes, una lógica altamente sofisticada gobernando sus mitos más bizarros y un sentido del orden y el diseño…

Al describir a Lévi-Strauss como etnólogo, antropólogo, filósofo y escritor, se corre el riesgo de olvidar su faceta de humanista, cuya preocupación por rescatar a las llamadas sociedades primitivas del concepto occidental tradicional, que las describía como irracionales y carentes de imaginación, lo llevó a la Amazonía a estudiar a fondo estas culturas durante varios años.

Sus interpretaciones de los mitos de Norte y Sur América fueron el eje fundamental para generar un cambio en el concepto occidental sobre las llamadas sociedades primitivas. Su experiencia como investigador con las tribus Caduveo y Bororo en la región de Mato Grosso, Brasil, en la década de los ‘30s, lo llevó a cuestionar estas creencias convencionales, y sirvió de base para Tristes Trópicos, uno de sus más reconocidos libros, publicado en 1955, una especie de meditación antropológica acerca de sus viajes al Brasil y otros lugares.

La visión tradicionalmente aceptada de su época consideraba que las sociedades primitivas eran irracionales y que sus enfoques de la vida y la religión se basaban en la satisfacción de las necesidades urgentes como comida, vestido y vivienda.

Lévi-Strauss encontró que los miembros de las tribus objeto de su estudio, además de preocuparse por satisfacer sus necesidad básicas, demostraban también un profundo deseo por entender sus orígenes, una lógica altamente sofisticada gobernando sus mitos más bizarros y un sentido del orden y el diseño, incluso entre las tribus que practicaban guerras implacables. De esta manera Lévi-Strauss rescató a los pueblos primitivos de esta perspectiva limitante. Su trabajo elevó el estatus de la mente salvaje, frase que en 1962 se convirtió en el título de una de sus más enérgicas tesis, La Pensée Sauvage (El Pensamiento Salvaje). Ahí señalaba que Occidente no había tenido en cuenta las enseñanzas de Asia, que los pueblos llamados primitivos trataban a los dementes con métodos muy parecidos a los del psicoanálisis cuando en Europa se les encadenaba; que una comida ritual de los kwakiutl –pueblo que no practica la caza ni la agricultura– no difería mucho de los banquetes de los países llamados civilizados, y que todo hombre es tal porque habla, fabrica instrumentos y ajusta su conducta a una serie de reglas, y no porque el material con el que fabrica su casa sea de uno u otro tipo…[2]

La obra de Lévi-Strauss comienza en la línea de la gran sociología francesa de Émile Durkheim y Marcel Mauss y aporta remarcables reflexiones sobre el humanismo y la necesaria alienación en lo social.

El célebre antropólogo Wiktor Stoczkowski observa que el papel fundamental de las ciencias en la evolución de la humanidad, y más concretamente la de la interacción entre las disciplinas humanísticas y las exactas, constituyó uno de los centros de interés esenciales de este pensador.

Lévi-Strauss colaboró con la UNESCO desde su fundación, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. En varios de sus artículos, publicados por de El Correo de la UNESCO, se dedicó a demostrar que era inútil combatir la idea de desigualdad de las razas si se dejaba perdurar la tesis de la aportación desigual de las distintas sociedades al acervo común de la humanidad. Fue precisamente a petición de UNESCO que escribió Raza e Historia, texto que ha llegado a ser una obra clásica del pensamiento antirracista. [3]

Lévi-Strauss nació en Bruselas, el 28 de noviembre de 1908, en el seno de una familia judía. Fue criado en Francia, cerca de Versalles, donde su abuelo era un famoso rabino y su padre un reconocido pintor. Entre 1927 y 1932 Claude estudió Leyes y Filosofía en la Sorbona de París. Posteriormente enseñó en un bachillerato local, el Lycée Janson de Sailly, al lado de profesores como Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir. Huyó de Francia en 1941 a causa de la persecución nazi, y se estableció en los Estados Unidos. A su regreso a Francia (1948), fue nombrado director asistente en el Museo del Hombre, y en 1959 ingresó al Collège de France.

La obra de Lévi-Strauss comienza en la línea de la gran sociología francesa de Émile Durkheim y Marcel Mauss y aporta remarcables reflexiones sobre el humanismo y la necesaria alienación en lo social.

Al radicarse en los Estados Unidos, su formación toma un giro. En 1941, con la ayuda de la Fundación Rockefeller, Lévi-Strauss fue invitado como profesor visitante a la New School for Social Research en New York. El pensador solía recordar este período como el más fructífero de su vida, durante el cual pudo pasar largo tiempo leyendo en la Biblioteca Pública de Nueva York, ayudando al distinguido antropólogo germano-americano Franz Boas y al lingüista y estructuralista ruso Roman Jakobson.

…el estructuralismo refleja una ambición extrema: hacer el puente entre las estructuras observables en las creaciones humanas, los sistemas de parentesco y los mitos, y las estructuras del cerebro humano.

El pensamiento de Lévi-Strauss es poderosamente influyente sobre considerables pensadores y atraviesa varias disciplinas, a pesar de las innumerables criticas que también ha recibido.

A finales de la década de los ’80, el estructuralismo que originó Lévi-Strauss , fue desplazado por el pensamiento estructuralista francés. Autores como Michel Foucault, Roland Barthes y Jacques Derrida rechazaron la idea de las leyes universales inalterables y argumentaron que, en la constitución del ser humano, adquieren mayor importancia la historia y la experiencia.

Frente a esta crítica Lévi-Strauss respondió: “La sociedad francesa, y en especial la parisina, es glotona. Más o menos cada cinco años necesita llevarse algo nuevo a la boca. Alrededor de cinco años atrás fue el estructuralismo y ahora es algo más. Prácticamente ya no me atrevo a usar la palabra estructuralismo, desde que ha sido tan deformada. Puedo asegurar que no soy el padre del estructuralismo.”

Su obra también tiene interés para el no especialista, como un buen remedio contra las falsas evidencias del sentido común.

Marc Augé, otro destacado antropólogo, aun considera que la obra de Lévi-Strauss tiene un interés completamente vigente, y que el período pre estructuralista es el que parece más actual o, al menos, el más pertinente para asomarnos al mundo contemporáneo.

La obra de Lévi-Strauss ha sido polémica, pero hay que reconocer, asimismo, que ha tenido una profunda influencia aún sobre sus críticos, que son muchos. Algunos le reprocharon haber escogido los objetos intelectuales que eligió, o consideran que sus observaciones sobre el trabajo de campo son inadecuadas. Sin embargo, según Augé, no resulta interesante tener en cuenta los meritos y defectos de un pensador que influyó sobre generaciones de antropólogos, “lo más importante son los puntos de articulación con su obra, sus sugerencias y, eventualmente, los puntos de desacuerdo, se trata entonces de una crítica intelectual, no de una apreciación de los méritos de la obra.” Augé agrega que el estructuralismo refleja una ambición extrema: hacer el puente entre las estructuras observables en las creaciones humanas, los sistemas de parentesco y los mitos, y las estructuras del cerebro humano. Este vínculo puede ser postulado, pero no identificado y establecido. La complejidad y la multiplicidad de factores en juego lo condenan a seguir siendo parcial, incompleto y virtual.

Yvan Simonis, autor de Lévi-Strauss o la pasión del incesto (1968) también afirma: “No es a causa de sus teorías estructuralistas que releo la obra de este gran autor; lo releo porque estoy frente a una hermosa obra de arte (sobre todo los volúmenes de Mitológicas) y porque no termino de inspirarme en ella y de comprender el genio que supone . Pienso, para decirlo de otro modo, que su práctica del análisis de los mitos implica una teoría de nuestra relación con el mundo mucho más avanzada que lo que el propio Lévi-Strauss dice al desarrollar su discurso estructuralista. He aquí, en pocas palabras, lo que me hace releer a Lévi-Strauss, quien me continúa asombrando, inspirando y generando críticas respetuosas.”

“…hay que leer a Lévi-Strauss también, y quizá sobre todo, por placer. Porque es un gran estilista; su lengua es una maravilla, y la calidad de su prosa lo hace, sin duda, un gran escritor”.

Vincent Debanne, coordinador de la edición de Lévi-Strauss para La Pléiade (2008), afirma: “La obra de Lévi-Strauss permanece antropológicamente válida, como demuestran numerosos trabajos académicos sobre el parentesco y los mitos. Conserva su pertinencia también debido a su ambición teórica. No ha renunciado a los principios del estructuralismo y ha conservado la preocupación de descubrir las reglas subyacentes que dirigen las conductas de los hombres. Nos recuerda que el fin último de la Antropología es comprender a los hombres de todos los lugares y todas las épocas. Su obra también tiene interés para el no especialista, como un buen remedio contra las falsas evidencias del sentido común.Llama a tomar distancia, a liberarse de prejuicios, a comprender que lo que parece natural es una construcción cultural, que lo que parece universal es local y particular. Su pensamiento es de una gran actualidad por su dimensión ecologista. En fin, hay que leer a Lévi-Strauss también, y quizá sobre todo, por placer. Porque es un gran estilista; su lengua es una maravilla, y la calidad de su prosa lo hace, sin duda, un gran escritor”. [4]

[2] - © UNESCO/ Šopova, Jasmina - CORREO DE LA UNESCO 2008 - número 5.
[3] - Ibid.
[4] - El Mercurio, 2008/ GDA - Un Siglo de Vida - Santiago de Chile - El Mercurio - Sábado 15 de noviembre de 2008 | Publicado en la Edición impresa.

Bibliografía
• Alvarez B., Arturo - Claude Levi-Strauss in memoriam - FCE - Novedades Noviembre 2009 – Fondo de Cultura Económica www.fce.com.ar – Noviembre 23, 2009.
• Bijeljac, Danica – La muerte de Claude Levi-Strauss es una pérdida para toda la humanidad, dice el Director General de la UNESCO - http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=46826&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html - El Correo de la UNESCO - Edición especial dedicada a Claude Lévi-Strauss – Noviembre 3, 2009.
• Rothstein, Edward - Claude Lévi-Strauss, 100, Dies; Altered Western Views of the ‘Primitive’ – New York Times - November 4, 2009.
• Šopova, Jasmina - Correo de la UNESCO Número 5 – UNESCO, 2008.
• El Mercurio / GDA – Un siglo de vida - El Mercurio- Santiago de Chile - Sábado 15 de noviembre de 2008 - Publicado en la Edición impresa.
• Tapia, Patricio - Lévi-Strauss visto por Augé – Entrevista a M. Augé - El Mercurio - Santiago de Chile - Sábado 15 de noviembre de 2008 - Publicado en la Edición impresa.

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Clarita Spitz

Clarita Spitz
México – Colombia – USA. Magister en Educación con énfasis en Estrategias Educativas para Biblioteca y Salón de Clases, Vermont College - Norwich University. Diplomada en Promoción de Lectura. Docente, bibliotecaria. Autora de numerosos artículos y de libros de cuentos infantiles. Premio XVI Concurso Nacional de Cuento Infantil de Comfamiliar del Atlántico (2008). Actualmente dedica su tiempo a escribir y trabajar en consultoría y liderazgo de talleres de Promoción y Animación de la Lectura. Vice Presidenta de la Regional Latino Americana del Consejo Internacional de Mujeres Judías (ICJW). 

2 comentarios

  • Penelope Simplegades says:

    Gracias Clarita por esta reseña. Ciertamente es mucho lo que le debemos a Claude Lévi-Strauss. Tu escrito me hizo recordar una de sus frases que escuché en mi época de universitaria:
    “Sabio no es el hombre que proporciona las respuestas verdaderas, sino el que formula las preguntas verdaderas.”

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