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¿Qué se espera hoy de los niños?

Entrevista en un Preschool de la ciudad de Miami
Miami

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¿Qué se espera hoy de los niños? | Letra Urbana

¿A qué edad conviene que un niño aprenda a leer? ¿Cuál es la importancia del juego en el proceso de aprendizaje? En una entrevista realizada a la directora de un preschool de la ciudad de Miami, relata cuales son los objetivos en la educación para los niños de menos de cuatro años. También se revelan las diferencias entre lo que se espera del niño en dicha etapa y lo que muchos padres fuerzan por obtener de ellos muy tempranamente.

En el Presbyterian Church School [1], su directora, Sandi Busta, se prestó a la conversación con Letra Urbana:

Ellos necesitan la experiencia de socializar, de aprender a interactuar con otros, a resolver problemas.

LU: ¿Qué considera importante proveer al niño en preschool?
En preschool, aspiramos proveer al niño de un ambiente seguro, contenedor y afectuoso que sea siempre apropiado para la etapa evolutiva. Lo mismo aspiramos para los niños más grandes, agregando los contenidos académicos en forma de actividades adecuadas para la edad.

LU: ¿Son estos objetivos compartidos por la comunidad o los padres?
Es una buena pregunta. A veces ocurre que sí y otras que no. Creo que los padres necesitan educación con respecto a lo que los niños hacen y qué es lo que aprenden. Noto que los padres muchas veces se interesan mucho por el nivel académico y ese no es el objetivo más importante. No comprenden realmente que el aprendizaje es un proceso ligado al desarrollo; les cuesta comprenderlo. Es por eso que necesitan educación al respecto y nosotros intentamos dársela. Me refiero a que a veces pretenden que su niño de tres años esté aprendiendo a leer, y eso no es apropiado para la edad. También desean un sitio contenedor y cálido, pero al mismo tiempo tienen exigencias que no son apropiadas a la edad del niño.

LU: ¿Qué es lo que los padres aspiran obtener del colegio?
Contenidos académicos. Bueno, no todos los padres. Honestamente, uno se encuentra con padres que priorizan un ámbito cálido y contenedor para sus hijos, y noto que se sienten bien cuando perciben esto en el colegio. Sus niños son sus más preciadas posesiones, depositan su confianza en nosotros para que cuidemos de ellos e intentamos que se sientan bien de hacerlo. ¿Si el colegio fuese un lugar frío y distante, estarían contentos con eso? Probablemente no. Muchas veces, ellos mismos no se dan cuenta de lo que realmente están buscando. Creen que buscan contenidos académicos, pero si eso fuese todo lo que hiciéramos aquí, los niños lo odiarían. Los padres necesitan saber que este es un lugar afectuoso y protector, que personas empáticas se preocupan por sus niños.

LU: ¿Por qué los padres parecen estar tan preocupados por los contenidos académicos?
Esto tiene que venir de alguna otra parte. Esa preocupación porque el niño sea el más inteligente y cumpla todas las metas quizás es una presión del mundo exterior. Y cuando se refieren a un niño “inteligente” sólo se atiende al nivel académico de conocimientos alcanzado. Quieren que los niños sepan los números y las letras. ¿Qué significa para el niño que pueda repetir los números? Acaso está preparado para comprender el concepto detrás de eso. Los padres no comprenden que repetir no tiene ningún valor. Y es por eso que debemos educar a los padres, pero es una difícil tarea.

Recientemente un padre me ha dicho: “Mi hijo no aprendió nada en su clase el año pasado” y yo pensé que debía estar bromeando. Le contesté “lo siento, pero no es de eso que se trata”. ¿Qué es lo que quieren que aprendan? Quizás no hayan aprendido todas las letras o números, pero no se supone que un niño de tres años esté haciendo eso. Hay mucho más aprendizaje si nos permiten enseñar a los niños de un modo acorde a su edad. De esa manera, los niños estarían mucho mejor preparados para su entrada a kindergarten. Pero si no se les permite que aprendan y exploren, ese pasaje les va a ser mucho más arduo.

No comprendo de dónde viene esta presión. Se me ocurre pensar en la influencia de la sociedad al priorizar tanto la cuestión de si el niño es “inteligente” como si fuese lo más importante del mundo.

A los niños hay que apreciarlos por lo que son, no por su capacidad para repetir el abecedario. No podemos forzar a los niños a aprender el abecedario y las letras. Cuando llegue el momento adecuado, ellos lo van a incorporar a su propio ritmo.

LU: ¿Estarán pensando de alguna manera en el futuro del niño?
Todos pensamos en el futuro. Yo siempre pienso en el futuro de mis hijos; les quiero otorgar la mejor educación pero creo que el preschool no es un lugar para estresar a los niños. A veces tenemos niños en preschool tan presionados y exigidos por los padres que lo único que quieren hacer aquí es jugar. Cuando sé que esto ocurre en sus casas, los dejo jugar, porque no necesitan que aquí también se les esté exigiendo.

Ellos necesitan la experiencia de socializar, de aprender a interactuar con otros, a resolver problemas. Si no tienen esa experiencia ahora, qué es lo que ocurrirá cuando crezcan. ¿Cómo van a lidiar con todo eso? Los niños que nunca han pasado por preschool tienen dificultades al tener que socializar, compartir, responder directivas. Sí creo que a su tiempo alcanzan todo esto porque es una cuestión de desarrollo, pero es mejor que tengan la mayor cantidad de experiencias posible cuando son pequeños. Y debería ser divertido! Aprenden cuando no saben que lo están haciendo. Aprenden jugando, haciendo descubrimientos por sí mismos. Preservar su juego es nuestro trabajo. Los niños sólo aprenden y descubren jugando.

A veces escucho a los padres decir “pero si sólo están jugando”, y contesto “Qué quiere decir ‘sólo jugando’”?. Cuando construyen con bloques, están aprendiendo. Es por eso que necesitamos educar a los padres.

LU: ¿Qué experiencias la llevaron a pensar de esta manera?
Siempre pensé de esta manera. Tengo cuatro hijos. Pienso que en gran parte se trata de sentido común, pero también me formé en la universidad e incorporé de las clases lo que el sentido común ya me decía. Quizás también fui educada de esa manera. Éramos seis hermanos en casa correteando por todas partes. Mis padres eran flexibles y afables. Me gustan mucho los niños, disfruto mirándolos y escuchándolos, observando cómo descubren todo solo. A los niños hay que apreciarlos por lo que son, no por su capacidad para repetir el abecedario. No podemos forzar a los niños a aprender el abecedario y las letras. Cuando llegue el momento adecuado, ellos lo van a incorporar a su propio ritmo. A algunos les cuesta un poco más, pero es cuestión de esperar el momento adecuado en su desarrollo que les permite estar listos para dar ese paso.

Contenidos académicos presentados de la manera adecuada son fáciles de incorporar. Pero los niños rechazan los intentos de forzamiento que los adultos ejercen sobre ellos. No se puede forzar a un niño.

LU: ¿Cómo se puede ayudar a los padres a comprender mejor a sus niños?
Lo mejor que podemos hacer desde nuestro lugar es mostrarles cuán especial es su niño. Una de las cosas más importantes que podemos darle al niño es autoestima. Sin autoestima no puede llegar a ningún lado. Uno debiera enseñar a su niño a sentirse bien consigo mismo y a confiar en su capacidad para lograr cualquier cosa que se proponga.

He visto a maestras destruir esto en minutos con comentarios peyorativos realizados al niño o a los padres. Así destruyen la autoestima del niño y lo dejan en un estado de frustración tal que no ya no desea intentar nada. Los educadores debieran ayudar a construir la autoestima del niño haciéndoles sentir que lo que hacen es valioso y que cometer errores es parte de aprender.

No creo que las maestras de den cuenta del daño que pueden hacer. También es cierto que las maestras a veces están exhaustas (“burnt out”) y entonces es cuando comienzan a etiquetar a los niños.

LU: ¿Qué factores pueden haber contribuido para que una maestra alcance tal estado?
Cuando están “burnt out” deben alejarse o alguien debe ayudarlas a que se alejen. Es difícil, he visto excelentes maestras que en cierto momento llegan a este estado de agotamiento y exasperación.

LU: ¿Qué se podría hacer para evitarlo?
Pienso que hay que ofrecerles mucha educación, recreos, contención y validación para sus sentimientos. Todos podemos tener un mal día pero uno no se descarga con los niños. Es importante darle apoyo extra a la maestra si uno detecta esta situación, como pueden ser vacaciones o seminarios educativos que siempre motivan.

Las maestras en este estado de exasperación deben alejarse antes de seguir dañando a los niños. Deberían renunciar o alejarse. Un breve comentario de la maestra puede destruir a un niño. Ellas no reconocen cuánto poder tienen. Utilizar las palabras correctas con los padres es importante aún cuando uno no tenga ganas. Los padres no quieren dejar a sus hijos con alguien que se ve triste o tiene mala cara. Uno tiene que sonreír. Ellos necesitan saber que uno está contento de tener a cargo a sus hijos y que va a cuidar de ellos.

Trabajar con niños es realmente un trabajo difícil.

LU. Pareciera requerir un componte emocional muy importante….
Son las emociones las que están en juego y las emociones nos pueden dejar agotados. Es más agotador que el esfuerzo físico. Uno llega a la casa exhausta y a veces es difícil hacer entender a los que nos rodean qué puede ser tan difícil y agotador de trabajar con niños.

…los niños rechazan los intentos de forzamiento que los adultos ejercen sobre ellos. No se puede forzar a un niño.

LU: En su opinión, ¿qué se pudiera hacer para mejorar el sistema educativo?
Educar a los padres; darles artículos para leer aunque no lo hagan. Educar a los padres puede facilitar mucho nuestro trabajo, especialmente en preschool. Es necesario darles información acerca de qué es adecuado a la etapa evolutiva del niño y qué no, qué es lo que hacen los niños en el colegio y por qué es importante.

Pienso que el sistema educativo está realizando muchos cambios. Son cambios positivos pero algunas exigencias son desproporcionadas en lo que atañe a las maestras. La maestra de preschool gana poco dinero y aún así se le exige un mayor nivel de educación. La verdad es que la mayoría de las maestras están aquí porque quieren a los niños, no por el dinero, ya que no se gana mucho dinero aquí. La educación es muy importante, pero se supone y se espera que si uno se educa más va a tener acceso a un sueldo más alto, y no veo que eso pueda ocurrir. Va a ser difícil si continúan exigiendo. Después de todo, cuánto más se les puede cobrar a los padres?

LU: ¿En qué momento se los ve felices a los niños en el colegio?
Cuando se les permite ser niños y nadie los fuerza a ser perfectos.

[1] 9405 Park Drive, Miami Shores, FL, 33138, Tel 305-751-5417 begin_of_the_skype_highlighting 305-751-5417 end_of_the_skype_highlighting

Artículo por:

Melina Meguerian

Melina Meguerian
LMHC. Licensed Mental Health Counselor en el estado de la Florida. Graduada en Psicología con el título de psicóloga en la Universidad John F. Kennedy de Buenos Aires Argentina. Orientación clínica en psicoterapia psicodinámica con niños y adultos. Se desempeña como Senior Parenting Specialist en el Departamento de Pediatría de la Universidad de Miami. Miembro de Florida Association for Infant Mental Health y Southeast Florida Association for Psychoanalytic Psychology. 

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