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Las dificultades de la adolescencia

Entrevista a Juan David Nasio
París

Por
Las dificultades de la adolescencia | Letra Urbana

Aspectos sociales y singulares de la adolescencia actual

Conversamos con el Dr. Juan David Nasio, psicoanalista que trabaja y reside en Francia, desde hace más de 30 años. Desde Rosario, Argentina, llegó a París para formarse con el Dr. Jacques Lacan. Luego fue profesor de la Universidad de Paris VII Denis Didero, Sorbonne y, a lo largo de los años desarrolló una consistente carrera. Es autor de numerosos libros,  dirige los Séminaires Psychanalytiques de París y recibió la Legión de Honor francesa.

Entre los variados temas que ha trabajado, tanto clínica como teóricamente, la situación del adolescente ha ocupado su interés.

Según su punto de vista, los jóvenes de hoy, no son diferentes a los de ayer, aunque reconoce que existe una ausencia de ideales que los entusiasmen para realizarlos. “Los jóvenes de hoy tienen la misma fuerza que los de ayer, son igualmente creativos y con tantas dificultades como los de antes. Pero tienen un obstáculo, que van a tener que vencer, que es la falta de ideales sociales.” Nasio sostiene que hoy los ideales son para mejorar la técnica, encontrar soluciones a los problemas económicos, a los factores que atacan el medio ambiente, o para resolver los problemas que surgen de una población mundial, que aumenta en número de una manera galopante. “Los jóvenes sabrán resolver eso, pero falta esa estimulación  que significa resolver los modos de gobierno y de vida en sociedad. Lo que falta son los ideales sociales.”

…tienen un obstáculo, que van a tener que vencer, que es la falta de ideales sociales.

Mientras reconoce esta carencia en los ideales de la época, el Dr. Nasio afirma que la adolescencia, como proceso subjetivo y singular, sigue siendo un período de manifestaciones del sufrimiento inconsciente.
Para el Dr. Nasio fue de sumo valor  construir una suerte de estadística para distinguir los trastornos de la adolescencia, según tres posibilidades.  En la primera, se trataría de la  adolescencia como una neurosis sana,  como un paso necesario  para volverse adulto.  En estos casos, que él considera como la mayoría, el sufrimiento es moderado y se traduce en estados de tristeza, angustia, o rebeldía.  La segunda posibilidad es  cuando los adolescentes presentan  comportamientos peligrosos, tales como depresión, aislamiento, intentos de suicidio, poli-adicción, consumo excesivo de alcohol y pornografía, anorexia y bulimia, conductas violentas auto destructivas o destructivas de otros,  y vandalismo. Entonces,  como clínicos y profesionales sabemos que nos encontramos con situaciones de sufrimiento intenso.  Es en estos casos de conductas tipo acting out que encontramos un 20% de la población. La tercera posibilidad revela un sufrimiento psíquico extremo e incluye las  perturbaciones mentales severas, tales como la esquizofrenia, las neurosis obsesivo compulsiva graves, las fobias inhabilitantes, las perversiones sexuales y también los desórdenes alimentarios crónicos.  Dentro de este tercer grupo, afortunadamente solo se incluiría a un margen pequeño de la población, pero será sin duda la que más demande de los padres, educadores y profesionales de la salud.

…el hombre y la mujer no son solo estereotipos sociales, son realidades biológicas y psicológicas, además de ser sociales y se definen también por lo que sienten, por lo que cada uno desea.

Un tema central en la adolescencia siempre fue el despertar de la sexualidad. En nuestros días, ese proceso incluye nuevos modos para aceptar  la diferencia sexual incorporando a las cuestiones de género la bisexualidad, el lesbianismo, la homosexualidad masculina, y el transgénero. “Es cierto que tanto en Europa como en Estados Unidos hoy estamos bajo la polémica de la teoría del género, cuyo principal objetivo es romper la dualidad hombre mujer, como si esa dualidad fuera un estereotipo social que acarrea consecuencias en la relación  del hombre con la  mujer.  Sin embargo, el hombre y la mujer no son solo estereotipos sociales, son realidades biológicas y psicológicas, además de ser sociales y se definen también por lo que sienten, por lo que cada uno desea. Y por sobre todo, como cada uno vive su cuerpo.

El cuerpo de la mujer, no solo anatómicamente, sino el cuerpo interno, biológico, es profundamente diferente del cuerpo anatómico y biológico del hombre.  Esas discordancias se traducen por sentimientos, deseos y necesidades psíquicas y sociales diferentes. Por ejemplo, una mujer necesita, porque el cuerpo le pide, ser contenida, el cuerpo femenino pide ser abrazado, acariciado, penetrado. Y a la vez, el cuerpo masculino pide abrazar, acariciar, besar, y penetrar. Esas llamadas del cuerpo, esas inclinaciones del cuerpo de uno y del otro, no son estereotipos sociales.  Son inherentes a la vida misma del ser femenino y masculino. Son pulsiones  y esta diferencia es imborrable a pesar de todas las invenciones técnicas y sociales que podamos avanzar para vivir mejor en sociedad. Es una diferencia irreductible.”

Ese pasaje se llama adolescencia y es uno de los momentos más creativos en la vida de un ser humano pero también uno de los más dolorosos.

La experiencia acumulada a lo largo de su carrera no le impide conservar toda la fuerza que el Dr. Nasio expresa como sus mayores intereses en este momento: “poder ser un buen terapeuta con mis pacientes y lograr que vayan mejor, transmitir el psicoanálisis y lo que me enseñaron mis maestros de la manera más clara y más estimulante,  y  mi deseo de contribuir al desarrollo del pensamiento y  de la práctica del psicoanalítica en el presente y para el porvenir.”

Nasio siempre recuerda que el Psicoanálisis tiene más de un siglo y medio y,  más allá de todas las dificultades y críticas que se le puede hacer, continúa siendo la disciplina “que más ha permitido  ayudar a miles de personas en todas partes del mundo. En particular a los jóvenes que sufren de ese pasaje normal, necesario entre la infancia y la vida adulta. Ese pasaje se llama adolescencia y es uno de los momentos más creativos en la vida de un ser humano pero también uno de los más dolorosos.”

Precisamente por ello, Nasio incluye en su trabajo algunos consejos para que los padres se ubiquen  mejor mientras los hijos transitan ese tiempo. “Es muy importante que los padres, los profesionales, y todos aquellos que trabajan con los adolescentes no se olviden de que es una edad difícil para estar con ellos, pero que es una edad  sana. Sana quiere decir que un padre o una madre tienen que tener confianza que este periodo  tan dificultoso de la vida tiene un final, que no va a ser siempre así. Es muy frecuente constatar la sorpresa de los padres que van a descubrir que el hijo o la hija, que siendo jóven les habían hecho sufrir tanto, se ha convertido en un hombre o en una mujer adulta capaz de asumir enteramente lo que la sociedad le exige.”

Foto: Dr. Juan David Nasio

Artículo por:

Donna Bentolila

Donna Bentolila
Donna Bentolila LCSW. Dra. Psicología Clínica. Psicoanlista con una vasta experiencia en el tratamiento de la depresión, de la ansiedad, de los traslados y migraciones y eventos traumáticos. Es Presidente electa para el período 2014-2015 del Instituto Psicoanalítico y de Terapia del Sureste de la Florida (The Southeast Florida Institute for Psychoanalysis and Psychotherapy- SEFIPP) y está afiliada y enseña en el Instituto Psicoanaliticó de la Florida (Florida Psychoanalytic Institute) en Miami. Autora de libros y artículos de su especialidad.Su recorrido ha merecido un reconocimiento local e internacional. Ha recibido la beca "Erik Erikson" del centro Austen Riggs (en Stockbridge, Massachussets) y ha sido honrada en dos ocasiones con con el premio de "Analista Distinguida en Nuestro Campo." Vive en Boca Ratón y ejerce su práctica en Miami. 

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