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La entrega de boletines

Miami

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La entrega de boletines | Letra Urbana

Cuando los hijos llegan de la escuela contando que mañana traerán los boletines se genera una situación de particular expectativa. ¿Qué pasará? ¿Con qué nos encontraremos? Todos recordamos lo que suscita esa situación tan propia de la escuela primaria y secundaria. Mucho ha cambiado, incluso evolucionado, la vida escolar, pero hay cosas que permanecen en la historia y una de ellas es el boletín que se da en la escuela.

El boletín es un documento oficial, es muy importante, pero qué función tiene dentro de la familia, ¿cómo opera este “documento” en cada niño?

Todas estas expectativas posibles nos hablan de la importancia que alcanza el boletín en la vida de un niño y su familia. Sin embargo, conviene no perder de perspectiva que el boletín dice acerca del niño. Por ser el resultado estimado de su trabajo, es el propio niño quien podrá hacer alguna elaboración sobre dichos resultados.

En algunos casos el boletín puede funcionar como herramienta de poder. Muchas veces escuchamos a algún padre decirle a su hijo “quiero ver el boletín entonces, podrás hacer esto…” o bien, cuando el boletín no cumple con las expectativas de los padres el niño será privado de algo importante para él. Muchas situaciones se organizan en función a un boletín: premios, castigos, permisos de salidas.

En otras familias, el boletín puede operar como elemento de comparación y diferencias. Se pueden establecer parámetros con la historia de cada papá por lo que, para cada integrante del grupo familiar el boletín puede tener un significado diferente relacionado, quizás, con sus propias notas. También pueden existir los cotejos entre los hermanos. Puede ser que en una familia uno de los hijos tenga un boletín “brillante” y otro “opaco”por sus bajas calificaciones. ¿Cómo manejar esto para no dañar a ninguno?

Pero también el boletín puede funcionar como un elemento, una herramienta de poder para cada docente que evalúa. Es el docente quien evalúa a ese niño en relación al rendimiento que tiene con los objetivos que ella enseña y el vínculo que establecen juntos. Pregunto: ¿influirán los diferentes factores, como la simpatía, el rechazo, la alegría con la que se aprende…?

Todas estas expectativas posibles nos hablan de la importancia que alcanza el boletín en la vida de un niño y su familia. Sin embargo, conviene no perder de perspectiva que el boletín dice acerca del niño.

Por ser el resultado estimado de su trabajo, es el propio niño quien podrá hacer alguna elaboración sobre dichos resultados. El niño, desde su lugar de sujeto podrá implicarse a partir de dar el paso de verse reflejado en sus notas y analizarlas. Solo por esta implicación en su propia situación puede tener la posibilidad de trabajar intensamente aquello logrado satisfactoriamente y también, las dificultades.

No es lo mismo obtener una “C”, una “D” o haber alcanzado una “A”, porque esto influye directamente en la vida futura del estudiante. Es así que en el boletín funciona como una marca que deja estampado el desenvolvimiento de cada estudiante, no se puede modificar.

El boletín es la carta de presentación, su propio currículum que dice acerca de su rendimiento, de su producción con la relación al aprendizaje escolar.

El boletín es una mirada parcial, un elemento más para ver la realidad de un estudiante en el ámbito escolar, pero no es todo en la vida de un niño.

Sugiero a cada padre que pueda dialogar abiertamente con su hijo para acompañarlo en este proceso de implicación del propio niño en sus calificaciones. Si este proceso se pone en marcha se pueden evitando los premios y castigos en relación a los resultados obtenidos, el boletín deja de ser un elemento de extorsión y se abre paso a un proceso de verdadera superación de las dificultades. También con esos mismos elementos se pueden localizar las habilidades y preferencias del niño.

El boletín es una mirada parcial, un elemento más para ver la realidad de un estudiante en el ámbito escolar, pero no es todo en la vida de un niño.

Artículo por:

Lic. Maria José Cadarso

Licenciada en Psicopedagogía. 

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