Incluido en: Edicion:

Ilan Stavans y la antología Se habla español: voces latinas en USA

Canberra

Por Thomas Nulley-Valdés
Ilan Stavans y la antología Se habla español: voces latinas en USA | Letra Urbana

Entrevista con uno de los principales académicos que legitima el Spanglish como lengua híbrida

Reconocido por su versión en spanglish de El Quijote de la Mancha, el Dr. Ilan Stavans es un valioso referente sobre las culturas americana, hispánica y judía y uno de los principales académicos que legitima el spanglish como lengua híbrida. Originario de México, creció en un ambiente multilingüe, en el seno de una familia judía. Profesor de Cultura Latina y Latinoamericana en el Amherst College, en Massachusetts, es ensayista, lexicógrafo, autor y editor de relatos cortos y  de trabajos académicos. Es, además, comentarista cultural en radio y televisión.

Su participación en la antología de cuento Se habla español: voces latinas en USA (Alfaguara 2000), coordinada por los escritores Edmundo Paz Soldán y Alberto Fuguet, ha motivado ésta entrevista.

Seguro que es una larga historia pero, ¿podrías contarnos brevemente cómo llegaste a Estados Unidos?

Soy nieto de inmigrantes que llegaron de Europa del Este a México en las primeras décadas del siglo veinte. Mis padres nacieron en México donde hice mis estudios de licenciatura, y aspiraba a ser periodista. Me vine aquí en 1984-85 a estudiar y también como periodista, pero en realidad el sueño era ser escritor. A pesar de que ya había empezado a escribir en México, añoraba un espacio más amplio y un lugar más central para algunos de los temas que trabajaba, que venía explorando.

me convencí que la única opción para sobrevivir en este país era la de mejorar mi inglésMucha de esta historia de llegar a Estados Unidos aparece en mi libro On Borrowed Words: A Memoir of Language (2001) donde cuento los diferentes detalles de haber nacido y haber sido educado en cuatro lenguas distintas: el español, el yiddish, el hebreo y el inglés. La idea de venir a Estados Unidos era encontrar un lugar donde pudiera manifestarme más armónicamente entre las diferentes identidades que tenía. Llegué como inmigrante y, automáticamente, sin saberlo, entré en un momento en la historia de Estados Unidos en el cual estaban llevándose a cabo transformaciones demográficas, económicas, políticas, religiosas y sociales muy profundas que tienen mucho que ver con la explosión de grupos minoritarios en diferentes secciones del país. Sin saberlo yo de pronto era un latino, nunca había sido un latino antes, y era parte de una aglomeración de latinoamericanos que me hizo descubrir mi propia identidad como mexicano. En On Borrowed Words hablo sobre cómo me hice mexicano al llegar a Estados Unidos. Antes no era mexicano, era uno más.

Ese espacio más amplio, ¿lo buscabas para tu escritura de ficción o más bien la académica?

No suelo separar tan tajantemente ficción de no ficción, trabajo de traducción del ensayo, para mí era encontrar un espacio donde pudiera manifestar mis varios intereses y que no se restringían a una esquina aislada sino que se combinaban. Por ejemplo, me interesaba mucho trabajar el cuento corto, hacer obras de teatro y ensayo en diferentes estilos. Y poco a poco me empecé a percatar de un interés que tenía un poco adormecido por la lexicografía y por el trabajo de la filología; básicamente de cómo se desarrollan las lenguas, quién hace los diccionarios, para qué sirven, que función cumplen y mucho más. Este interés también me llevó a la traducción que era algo en lo que al principio no estaba necesariamente interesado.

Yo llegué acá con un inglés muy precario, muy limitado, prácticamente primitivo y aunque tenía otras lenguas mucho más versátiles me convencí que la única opción para sobrevivir en este país era la de mejorar mi inglés y no convertirme en un parásito, o un paria de la sociedad sino en un miembro activo, comprometido y orgánico. Y al mismo tiempo, puesto que yo tenía todas estas raícesMany Latinos don’t speak Spanish so they do not see themselves as part of a Latin American literary tradition, yo por hablar y escribir en español me siento todavía parte de esa tradición pero I can also feel part of the Latino tradition. y estos contactos en América Latina y estaba haciendo mucho trabajo periodístico, no quería renunciar el español. Ocurre con frecuencia que el inmigrante, por razones económicas, o de presión laboral, abandona la lengua nativa, él o ella, o los hijos. Y yo decidí conscientemente no abandonar una en pos de la otra, no abandonar el español en pos del inglés sino continuar la escritura en ambas lenguas. Me siento parte de la literatura latinoamericana y también de la literatura norteamericana. Traté de mantener ambas vivas (por supuesto a veces cruzando las lenguas y escribiendo en spanglish) pero consciente de que estas son dos tradiciones del cuento que son muy dispares.

¿Cómo terminaste en esta antología Se habla español: voces latinas en USA (2000)? ¿Conocías a los editores Alberto Fuguet o Edmundo Paz Soldán? ¿Cómo fue el proceso de antologización?

Cuando empezaron a hacer esta antología yo ya conocía a Alberto Fuguet de varios eventos literarios públicos en los que habíamos participado y a Edmundo Paz Soldán lo conocía por su trabajo en Cornell University; habíamos colaborado en suplementos literarios y participado en ciertos paneles juntos.  La gente me dice, y no me resisto, que yo tengo un papel anfibio de estar acá y seguir la tradición latinoamericana del ensayo, del cuento etc. y al mismo tiempo switch into English and becoming a Latino in English. Many Latinos don’t speak Spanish so they do not see themselves as part of a Latin American literary tradition, yo por hablar y escribir en español me siento todavía parte de esa tradición pero I can also feel part of the Latino tradition. Entonces esta vida anfibia, de doble, en esa época a finales de los 90, me hizo por un lado recibir invitaciones para participar en antologías como Se habla español pero incluso en otros proyectos que eran English only.

Siempre me quedé yo con esa pregunta de en qué medida Se habla español era una antología de escritores latinoamericanos que vivimos en Estados Unidos para un público de lectores hispanoparlante ¿cuál es una voz latina y en qué medida el español continúa vigente entre las voces latinas en los Estados Unidos?en Estados Unidos y en América Latina; y en qué medida había cabida para textos traducidos del inglés al español en la antología. Por ejemplo, el texto de Junot Díaz fue escrito originalmente en inglés y ésta es una traducción.Junot Díaz  Entonces tener a Junot Díaz acá es como incluir a un escritor norteamericano de raíces dominicanas mientras que alguien como Jorge Volpi o como Ignacio Padilla son escritores latinoamericanos que por x, y o z estaban de este lado. Pero es que aquí el acertijo es ¿cuál es una voz latina y en qué medida el español continúa vigente entre las voces latinas en los Estados Unidos?

¿Cuánto sabías acerca del propósito de la antología antes de mandar un cuento y aceptar ser parte de ella?

Tanto Fuguet como Paz Soldán me escribieron y me dieron los detalles, pero no me mostraron el prólogo. Recuerdo haberme sorprendido con el subtítulo porque al principio, y esto Edmundo te lo dirá y Alberto también, yo creo que no se llamaba Se habla español. Parece que solo en los últimos períodos de edición el titulo entró en vigencia con más fuerza. Sin embargo, recuerdo bien que mi punto de entrada era Edmundo y que él me hablaba acerca de este grupo de escritores latinoamericanos que vivimos en Estados Unidos. Recuerdo que ellos estaban tratando de hacer algo que tenía que ver tanto con los latinos en Estados Unidos, que en ese momento estaban teniendo mucha vigencia literaria, y los latinoamericanos que estamos del otro lado. Estaban tratando de combinar los dos. Y yo pensaba entonces y todavía pienso que es un esfuerzo complicado el juntar los dos por razones de lenguaje.

Tu cuento, ‘Xerox Man’ fue uno de los cuatro cuentos originalmente escritos en inglés y traducidos al español para Se habla español, ¿me puedes hablar un poco del cuento?

Sí, mi cuento es una cosa muy peculiar. Empezó como una invitación de la BBC en Londres de escribir un cuento sobre lo que yo quisiera e it was aired on the BBC. A la gente le gustó y después hice la traducción y salió en español aunque continuó teniendo una vida en inglés. O sea que empezó en inglés de forma oral, después lo publiqué en forma escrita y después formó parte de una colección de mis cuentos que se llama The Disappearance: A Novella and Stories (2006) y después apareció publicado en español. Y ahora alguien está haciendo una película al respecto del cuento. O sea que ha tenido una vida así muy extraña y en varios medios: radio, literatura, cine etc.

¿Te molestó el hecho que para estar en esta antología tu cuento tenía que estar en español?

No, en lo absoluto, al contrario, me alegró porque a mí el tema de la traducción me obsesiona y el tema de la auto traducción me obsesiona todavía más. Tengo conversaciones publicadas con varios escritores colegas al respecto, en qué medida el propio autor al traducirse sacrifica una cierta objetividad que trae el traductor que no conoce el texto directamente y que mantiene por esa razón una imparcialidad. En un momento dado, una editorial me pidió una selección de mis cuentos para publicarlos. Entonces yo tenía algunos cuentos que estaban en español y otros que estaban en inglés y traduje los que estaban en español al inglés. Pero al traducirlos los alteré mucho, en algunos casos tienen nuevos personajes, cambian de título, etc. Este cuento es singular porque la traducción es muy fiel al original, hice la traducción y no alteré el original, a grado tal que ya no sé cuál es el original y cuál es la traducción. Pero en este caso no tengo esa duda. Podría decir que los dos son el original, o los dos son la traducción sin que se haya perdido nada.en qué medida el propio autor al traducirse sacrifica una cierta objetividad que trae el traductor que no conoce el texto directamente y que mantiene por esa razón una imparcialidad.

Si todos los cuentos que has traducido los has alterado, ¿por qué éste no cambió? ¿a qué se debe que este cuento sea la excepción?

Porque aquí me esforcé concientemente a ser un traductor y no un nuevo autor, aquí me dije a mi mismo “si ya hiciste lo otro con los otros cuentos en qué medida puedes ser leal y dedicado a la traducción en este solo sin alterar.”  Y añadiría un punto más, y es que algunos cuentos los pienso para un público específico. Entonces cuando los traduzco a otro idioma los pienso para un público distinto y eso me hace alterar un poco el contenido. Pero este cuento lo traduje exacto porque me dije, quiero que sea el mismo lector pero como si hablara español. No un lector que conoce otros elementos culturales etc. Y es un cuento donde está un judío argentino ortodoxo de Nueva York etc. que me permitía seguir ese juego de no traicionar el texto tan fuertemente, o ser, lo que los italianos llaman traduttori traditori.

El hecho de que los dos editores, Alberto Fuguet y Edmundo Paz, fueran escritores “McOndianos” ¿influyó en tu decisión de participar en Se habla español? ¿Qué opinas de McOndo (1996)?

Me atrajo mucho la idea, me atrae todavía porque el fenómeno cultural de McOndo, de los McOndianos de Fuguet y de todos ellos era un intento por romper con una serie de estereotipos de la literatura latinoamericana de Vargas Llosa, de García Márquez, etc. Y lo que me atrajo a Se habla español es que era una antología publicada en los Estados Unidos, lo que quería decir que el fenómeno de McOndo tendría que ser explicado en el contexto de esta otra tradición que era la de Latino literature in the United States. Yo siempre pensé que al hacer esta antología Fuguet y Paz Soldán querían insertar lo latinoamericano en el contexto de Latino literature in the United States y meter Latino literature in the United States a Latinoamérica. Cuando se publicó Se habla español creo que mucha gente no tenía la menor idea de lo que era McOndo. Quizás los críticos sí, pero los lectores en Estados Unidos en general no sabían mucho sobre McOndo. Y yo creo que lo que ocurrió en Se habla español es que eligieron los cuentos más por lo que eran que por esa resistencia que era lo de McOndo. Yo creo que el libro se leyó muy distinto al sur del Río Grande y al norte del Río Grande.

Y al participar en Se habla español ¿pensaste que estabas participando de alguna manera en esa tradición de McOndo, en ese argumento quizás?

Creo que me venía muy bien porque yo quería y he querido siempre estar en las dos tradiciones, lo Latino literature y lo latinoamericano y esta era una oportunidad de hacerlo. No sé hasta donde tuvo éxito esa convergencia, no me refiero a ellos específicamente, sino al hecho que son dos tradiciones totalmente distintas. La mayoría de los textos acá son textos de escritores que yo describirá como latinoamericanos pero que muchos de ellos vivimos en Estados Unidos. Pero meter a Los escritores latinos son gente que escribe en inglés directamente o que vive en Estados Unidos y se considera latina… la palabra latino tiene que ver con los que vivimos del otro ladoJunot Díaz o Ernesto Quiñónez, por ejemplo, es una realidad distinta y no es lo mismo que Ignacio Padilla. Ellos son escritores que no escriben en español. Por eso cuando se dice “Se habla español” o “se escribe en español,” sí y no, porque hay muchos textos que no son en español.

Sí, y eso nos retorna de cierta manera a ese tema innegable en la antología que es la división que hay entre latinos y latinoamericanos.

Exacto, es que es fuerte pero que no sé hasta donde ellos hayan querido enfatizarla o borrarla. Yo creo que ellos querían borrarla, borrar la diferencia entre latinoamericanos y latinos. Yo compilé The North Anthology of Latino Literature (2011), una antología cronológica de lo latino en Estados Unidos. En la última sección hay una apéndice que incluye textos por algunos latinoamericanos que hablan sobre lo latino. Por ejemplo, el Ariel de Rodó, Octavio Paz con el primer capítulo de El laberinto de la soledad;  y está Vasconcelos y Retamar, todos latinoamericanos que han hablado sobre Estados Unidos, pero no son latinos. Los escritores latinos son gente que escribe en inglés directamente o que vive en Estados Unidos y se considera latina, no tanto en la tradición latinoamericana. Y por eso yo creo que la palabra latino en el subtítulo es una palabra que tiene que ver con los que vivimos del otro lado, del otro lado de la frontera. Es cierto y no es cierto, porque mucha gente que está en este índice no vive en Estados Unidos, por ejemplo Volpi viene aquí de vez en cuando a enseñar. Para redondear, es un intento interesante que no se sí se resuelve del todo, pero no es por culpa de la antología. sino por culpa de la realidad.

Mencionaste al principio que cuando llegaste a los Estados Unidos te diste cuenta que eras mexicano. ¿Te consideras un latino, un mexicano, un latinoamericano?

Yo creo que las tres. Yo no he querido descartar las diferentes partes y he luchado por mantenerlas, yo diría que las tres o más, a veces me veo fácilmente como un escritor latinoamericano, a veces como un escritor latino, a veces como un escritor mexicano, muchas veces como un escritor judío, a veces como un escritor norteamericano. Pero estoy un poco cansado de estos juegos de que es lo que eres, más bien escribes y haces lo que puedes y esto va saliendo y la gente se va formando una idea. A mí me gusta que la gente le cueste trabajo ubicarme exactamente, porque a mí me costaba, pero ahora no me preocupa.

Dices que Se habla español provocó un discurso pero que no llegó muy lejos de los círculos literarios. ¿Se puede hablar de un impacto literario más amplio? ¿Por ejemplo por el lado literario o editorial?

Me alegra que haya estado allí y también en otra antología que tenía una línea similar en la cual participé que se llama Sam no es mi tío (2012). Eran crónicas de los inmigrantes, el sueño americano, etc., y estaba hecha por Diego Fonseca un argentino y Aileen El-Kadi que es libanesa brasileña.a veces me veo fácilmente como un escritor latinoamericano, a veces como un escritor latino, a veces como un escritor mexicano, muchas veces como un escritor judío, a veces como un escritor norteamericano. Yo las entiendo como antologías que tratan de reflejar los cambios que se están llevando a cabo de norte a sur y de sur a norte y me alegra mucho que existan, pero no sé hasta donde impacten. De finales de los 90 a principios de los 2000, dos o tres compañías editoriales españolas habían invertido en el mercado norteamericano, creyendo que aquí había un poder adquisitivo y un nivel educativo tal que podrías vender libros en español a los 55 millones de latinos, y no solamente sobre el Papa y la cocina, o 20 lecciones para el amor, sino libros literarios en español. Estamos en el 2015 y yo estoy metido en una editorial, y es un tema muy complicado y todavía muy difícil de resolver. Estos libros se venden para las clases en las universidades pero no hay un lector afuera que sostenga un mercado de literatura latinoamericana en Estados Unidos.

Uno de los temas que abarcan Fuguet y Paz Soldán en el prólogo es la idea de la fusión interamericana. Este tema de la fusión interamericana lleva a los prologuistas a concluir que ‘[...] no se puede hablar de Latinoamérica sin incluir a los Estados Unidos. Y no se puede concebir a los Estados Unidos sin necesariamente pensar en América Latina’ (19). O dicho de otra forma, que los Estados Unidos es parte de América Latina? ¿Tienen razón?

Yo creo que sí. Yo creo que la verdadera América Latina está en Estados Unidos. Con los indocumentados, somos en realidad cerca de 60 millones, es la cuarta concentración más grande de gente hispánica en el mundo, hay más latinos en Estados Unidos que ningún otro grupo minoritario. Y si calculamos a escala global hay más latinos que australianos en el mundo, hay más latinos que canadienses y hay más latinos que españoles. Yo creo que el verdadero sueño bolivariano de crear una república de repúblicas está en Estados Unidos, en la Latinoamérica que es Estados Unidos porque somos 55 o 60, depende como los cuentes, que somos mexicanos, dominicanos, nicaragüenses, bolivianos, chilenos, paraguayos, etc. Mientras que en México la gente es mexicana. Yo creo que somos testigos y partícipes del nacimiento de una nueva república latinoamericana en Estados Unidos que no es autónoma, no tiene su propia bandera, no tiene su moneda, su libro de texto histórico, pero que tiene sus medios de comunicación, tiene su propia idiosincrasia, tiene sus políticos etc. Y eso es muestra de cómo los gobiernos latinoamericanos invierten en los latinos en Estados Unidos para alterar la política en sus propios países.

¿Cuál es el papel del escritor latinoamericano hoy en día, en particular en los Estados Unidos? ¿Qué te interesa hacer?

Yo creo que somos testigos y partícipes del nacimiento de una nueva república latinoamericana en Estados UnidosEn los cincuenta y sesenta París era el lugar donde se encontraban los escritores latinoamericanos, García Márquez, Vargas Llosa, Cortázar, muchos de ellos se definieron como autores y escribieron sus obras en París. Nueva York fue y quizás es todavía el eje de rotación de los latinoamericanos a finales del siglo XX y principios del siglo XXI. Y yo creo que el papel del escritor latinoamericano ha cambiado mucho a partir de McOndo, a partir de la globalización. Ya no es posible ser un escritor latinoamericano como en los sesenta porque hoy publicas para un público transnacional, muchas veces tus libros aparecen en traducción antes de aparecer en el original y como sabes que van a parecer en traducción escribes para un público que te va a leer en traducción. Y los temas, lo que hicieron Volpi, Padilla, Fuguet, es decir el Crack y McOndo era decirnos, para bien o para mal, el escritor latinoamericano puede escribir de lo que se le hinche y puede escribir sobre el Himalaya o sobre el ajedrez y la bomba atómica, no tienes que escribir sobre el Coronel Aurelio Buendía. Eso lo que hizo fue internacionalizar la literatura latinoamericana, que es muy bueno. Y por el otro lado, eliminarle sus características propias, que es muy malo. Es mucho más complicado hablar del escritor latinoamericano hoy que en 1967 cuando se publicó Cien años de soledad. El escritor latinoamericano hoy escribe a veces en dos idiomas o escribe para un público de afuera y sobre temas que muy pocas veces tienen que ver con el país. El mercado es España y América Latina, quieres ganar el premio Planeta, o el premio Alfaguara, entonces tienes que escribir para un público que esté leyendo en España. Lo nacional se ha perdido.

Como crítico latinoamericano, ¿cómo ves tu papel en este mundo literario?

Esa es la parte más importante para mí, te digo la verdad. Para mí el papel del crítico es fundamental. Yo creo fervientemente en la democracia y en el pluralismo. Y yo creo que el papel del crítico es el de pensar en público. Eso lo que hizo fue internacionalizar la literatura latinoamericana, que es muy bueno. Y por el otro lado, eliminarle sus características propias, que es muy malo.O sea articular ideas que circulan en la sociedad públicamente y de manera coherente para que la gente digiera lo que está pasando. Yo creo que sin crítica no hay literatura. La crítica puede ser negativa o positiva. Yo no hablo de destruir un libro, hablo de entender el contexto de un libro. A mí esto me fascina porque Estados Unidos viene de una tradición anglosajona donde the counter reformation played a very important role and that means that you are always going to hear two sides. In journalism, for example, the editors are going to tell you to write both sides of the story. América Latina no tuvo contra reforma y hasta recientemente llegó de vuelta a la democracia, y América Latina no siempre sabe cómo balancear ideas opuestas. Tuvimos dictaduras que eliminaban a la oposición en lugar de incluirla. La idea de que haya un crítico que te ataque era casi como alguien que te quisiera matar. Creo que el papel del crítico en la encrucijada de ser de Estados Unidos y ser de América Latina es el de tratar de responder a dos tradiciones que a veces chocan y para mí eso es muy importante. A mí eso justifica mi vida. Me encanta escribir ficción, me encanta escribir para teatro, graphic novel, translation but what I think I was born to do is to think in public, to think out loud. Sometimes that gets me in trouble which comes with a ticket and sometimes I have to find the right way to articulate thought depending on the audience. Sometimes it’s television, sometimes it’s on radio, sometimes it is in an article that you publish in a magazine, and sometimes it is in a class and you need to know your audience. Si estás hablando en español y vas a hablar de Moby Dick, tienes que explicar que es una novela que escribió Melville y etc. O si te voy a hablar de Pedro Páramo and I am talking in English, I have to contextualize it in a way that it does not make you feel that you do not know.

 

 

Por: Thomas Nulley-Valdés