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Iglesia-Museo Perú de Nuestra Señora de la Merced

Miami

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Iglesia-Museo Perú de Nuestra Señora de la Merced | Letra Urbana

En Miami se abre al público una de las colecciones de arte colonial más importantes de los Estados Unidos.

Con motivo de la apertura al público de la Iglesia-Museo Perú de Nuestra Señora de la Merced en Miami, Letra Urbana conversó con Ray Zamora, director artístico, y con la Dra.Carol Damian, curadora de la colección. Situada junto a la Iglesia de Corpus Christi, la capilla alberga conjuntamente una de las mayores colecciones de arte colonial de los Estados Unidos y el Centro Cultural y de Convenciones Colonial de la Florida, un proyecto cuyo objetivo es revivir, restaurar y exhibir no solo obras maestras de arte colonial sino también más de 400,000 documentos históricos latinoamericanos. La Iglesia-Museo está ubicada en Allapattah, un vecindario, predominantemente latino que hasta hace poco era conocido por sus bodegas y sus fábricas de textiles. Sin embargo, gracias a este importante proyecto arquitectónico y a la reubicación de la Colección Rubell, Allapattah comienza a perfilarse como un nuevo centro para las artes en Miami.

¿Cómo se originó el proyecto?

Ray Zamora (RZ): El padre José Luis Menéndez, Párroco de la Iglesia Corpus Christi, y la comunidad peruana que venía a la parroquia fueron los que iniciaron el proyecto hace aproximadamente trece años. Entre los miembros de esa comunidad se encontraban la ya fallecida Norma Aranibal y Sonia Valdivia. Ellas fueron las que me contactaron. La idea original era construir la Iglesia-Museo Perú en los predios de Corpus Christi y decorarla con pinturas coloniales. Cuando me mostraron una de las pinturas les dije: “yo conozco esta pintura”. Así comenzó todo. El padre me invitó a una reunión del comité, me presentó el proyecto y me invitó a participar. Acepté con la condición de no ser parte del comité. Comencé a trabajar en el momento en que sólo existían los cimientos de la capilla. Una vez construidas las paredes nos preguntamos qué hacer con el diseño de los altares. Contacté al arquitecto y artista mexicano especialista en el Barroco Mexicano Manuel Lira. Luego de estudiar el Barroco Peruano presentó tres diseños. Se buscaron los mejores materiales y los mejores artesanos. Se utilizó madera de cedro para que dure 100-200 años. El padre Menéndez, Monseñor Lorenzo León Obispo de Huacho (Perú) y yo escogimos un altar para cada uno de los cuadros. Un carpintero del comité sugirió hacer los altares en Perú. Yo no me opuse, pero insistí en ver la calidad del trabajo. Me enviaron una maqueta y constaté que la calidad era muy mala. Había utilizado madera barata. Solicité cotizaciones en México, España e incluso en Miami. En ese momento me encontré casualmente con Francisco Romana, originario de Bolivia, quien me comentó que en Cochabamba había muy buenos trabajadores. Solicite que nos enviaran las maquetas y cuando las recibimos nos sorprendimos. Eran espectaculares. Además de ofrecer los mejores precios eran de muy buena calidad. Decidimos entonces combinar las tallas de Bolivia con el trabajo de un ebanista local de alta calidad. Así fue progresando el proyecto.

Sin duda uno de los mayores atractivos del Museo es su colección de arte religioso colonial. ¿Cómo se armó esta impresionante colección que cuenta con más de 100 obras?

RZ- Durante la etapa inicial del proyecto el padre Menéndez había logrado reunir aproximadamente una docena de pinturas provenientes de la colección del fallecido Bill Morgenstern. El resto de la colección estaba para la venta, pero los precios eran extremadamente altos. Hablé personalmente con Lina, la viuda de Morgenstern, respecto a la posibilidad de negociar su adquisición. Dos museos estaban interesados en la colección, pero ella prefería que se quedara en Miami. Luego de ser avalada por Dora Valdez-Fauli se acordó la compra de la colección. Aunque en ese momento no existían fondos para esta importante adquisición se negoció hacer los pagos por cuotas. Es así como la colección Morgenstern se convirtió en la base de la colección de la Iglesia-Museo. Hoy en día ya la deuda esta saldada.

 

Quien visita por primera vez la Iglesia-Museo Perú de Nuestra Señora de la Merced queda impresionado con la calidad y los detalles de la edificación.

la oportunidad de estudiar de primera mano obras de artistas de diferentes ciudades virreinales y reconocer sus características únicas, a menudo distintivamente regionales, y darles el reconocimiento que merecen como testimonio visual de los artistas recién convertidos.RZ- Desde el principio tuvimos claro que no queríamos que la capilla fuera un “make belief”. Queríamos que fuera “the real thing”. Se buscaron los mejores materiales y los mejores artesanos. Por ejemplo, se utilizó madera de cedro para que dure 100-200 años. La puerta está hecha con madera teca que es bastante resistente. La cerrajería fue forjada a mano. La calidad de la construcción se ha tomado muy en serio.

La capilla está inspirada en la arquitectura del Barroco Peruano. Sin embargo, no es una copia. Es una interpretación original en la que además se incluyen detalles de otras corrientes como el Barroco Mexicano.

RZ- Así es. La Iglesia-Museo está inspirada en el Barroco Peruano, pero en su construcción se han utilizado piezas que han llegado de otras partes como por ejemplo las puertas de la sacristía. Estas se encontraron en el Miami Beach Antique Show. Cuando las vimos dije: ‘Tenemos que comprarlas”. Una señora había donado $5,000.00 para el proyecto así que utilizamos esos fondos para dar el depósito y asegurar su adquisición. Se ha avanzado poco a poco y se ha llegado a tiempo.

En palabras de la doctora Carol Damian “la historia de este proyecto es asombrosa”. ¿Cómo llega ella al proyecto?

RZ- Ella llega por Bill Morgenstern Como experta en arte colonial latinoamericano se interesó en la colección y en el proyecto.

Carol, ¿Qué valor tiene este proyecto desde la perspectiva de la historia del arte?

Carol Damian (CD)- El arte colonial de América Latina ha sido desde hace tiempo descuidado o mal interpretado como una imitación pobre de la pintura religiosa europea. Esta colección, una de las más importantes en los Estados Unidos, presenta la oportunidad de estudiar de primera mano obras de artistas de diferentes ciudades virreinales y reconocer sus características únicas, a menudo distintivamente regionales, y darles el reconocimiento que merecen como testimonio visual de los artistas recién convertidos.

Según su criterio ¿cuáles son las obras más destacadas de la colección?

CD- Las obras más extraordinarias son de la Escuela de Pintura de Cuzco, considerada la primera escuela de pintura en las Américas por su dominio del trabajo en oro y por su independencia como unión indígena de pintores. También se destacan algunas obras provenientes de Lima, Bolivia, México, Colombia, Nicaragua y Ecuador. Jesús, María y los santos son interpretados desde una perspectiva original con un simbolismo cruzado, sincrético, a menudo evidente en los detalles que hablan de las creencias de los pueblos indígenas que los crearon y que adoraban antes que ellos.

Santa Rosa de Lima, por ejemplo, es la patrona del Perú y la primera santa del Nuevo Mundo. La Novia de Cristo, mostrada recibiendo un anillo de bodas del Niño Jesús, era conocida como intelectual y erudita, y llevaba una corona de rosas, con sus espinas perforando su cabeza, como la Corona de Espinas que traspasó el rostro de Cristo crucificado.

Otra importante obra es La Inmaculada Concepción, una de las imágenes más importantes de María y un bello ejemplo del oro de Cuzco en todos sus detalles. Tomada del Libro de Apocalipsis por San Juan, luchó contra las fuerzas del mal y triunfante subió al cielo, vestida con un vestido blanco, en la espalda de los ángeles y rondando la luna. En este lienzo aparece rodeada por los símbolos de su letanía.

San José y el Niño Cristo es otra hermosa pintura de Cuzco enmarcada con detalles de oro y flores. José aparece como una versión adulta de nuestra imagen familiar de Cristo, en lugar de un hombre viejo. La comprensión de que José no era el padre de Cristo era para los indígenas un concepto difícil de comprender.

Además de pinturas, la colección incluye un número importante de tallas de madera y esculturas de metal. ¿Si pudiera escoger, cuál amerita ser destacada?

CD- El Arcángel Asiel, con un arcabuz y una bandera, es un ángel relativamente desconocido en las muchas jerarquías que guardan el cielo. Esta pieza está hecha enteramente de plata por un sacerdote jesuita enviado a Bolivia en el siglo XVIII quien utilizó sus habilidades de fabricación de oro aprendidas en Italia a gran escala gracias a la disponibilidad de plata en la ciudad minera de Potosí, Bolivia. Esta estatua de tamaño natural es un ejemplo raro y espléndido de platería y rinde homenaje a uno de los temas más populares en los Andes: los ángeles como guerreros.

Artículo por:

Francine Birbragher-Rozencwaig

Francine Birbragher-Rozencwaig
Historiadora del arte, escritora y curadora independiente. Lic. en Comunicación Social, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia; M.A. en Historia del Arte y Ph.D. en Historia Latinoamericana, Universidad de Miami, Coral Gables, Florida. Colaboradora de Letra Urbana y de la revista Arteria. Presidente de ArtNexus Foundation y miembro de la junta asesora de Friends of the Uffizzi, Florencia, Italia. 

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