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Countries: El inicio de la Gran Burbuja

Tucumán

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Countries: El inicio de la Gran Burbuja | Letra Urbana

Frente a las amenazas del calentamiento global, ¿habitaremos Marte o en burbujas terrestres?

S. Hawking ha destacado recientemente, una vez más, que los hombres harían bien en ir preparando las condiciones para emigrar desde la Tierra a otra parte del sistema planetario en previsión del colapso terrestre por obra del calentamiento global. Lo que no parece advertir es que en nuestro planeta, en esa condición colapsada, seguramente será más fácil generar áreas habitables por los hombres que en cualquier planeta o luna de nuestro sistema solar. Y más barato, considerando los enormes costos de los vuelos espaciales.

En la misma dirección que S.Hawking un experto de la Nasa, después de sostener que “todo el ecosistema está fallando”, predice que “se necesitarían tres planetas para mantener viva a la humanidad”. Y agrega esta poco creíble afirmación: “si la Nasa opta por la ‘terraformación’ de Marte, el proceso durará 120 años”. ¿Sólo 120 años para hacer lo que en la Tierra llevó a la naturaleza miles de millones de años?

Pero con independencia de que esa solución de fuga cósmica de nuestra especie se cumpla, lo cierto es que la otra –empezar a construir burbujas terrenales para sobrevivir- ha comenzado. ¿Dónde está su inicio?: en los countries.

“si la Nasa opta por la ‘terraformación’ de Marte, el proceso durará 120 años”. ¿Sólo 120 años para hacer lo que en la Tierra llevó a la naturaleza miles de millones de años?Si bien la construcción creciente de estas burbujas ha empezado buscando seguridad y distinción social, es previsible su evolución futura organizada por quienes tengan suficientes recursos para hacerlo. Con la expectativa cierta de que la Tierra se recuperará después del desastre ecológico producido por una masa humana creciente y polucionadora, cabe imaginar que gente con recursos irá preparando las condiciones de supervivencia hasta que el planeta vuelva a ser habitable, tal vez en cientos de años.

¿Cómo serán estas burbujas cuyo germen está en los countries actuales? ¿Se instalarán sobre la superficie terrestre, en el subsuelo, sobre el mar o en sus profundidades, acaso en el aire? Cualesquiera sean las opciones escogidas, suponemos que su evolución ya ha comenzado.

Si comparamos el más antiguo country de Tucumán con otro más reciente del Delta en Buenos Aires, empezaremos a entender qué rumbo están tomando estos barrios de emergencia hacia la Gran Burbuja.
Un gigantesco country -como Nordelta- en el Delta reúne hoy a varios de ellos en su perímetro. Dispone de escuelas primarias y secundarias, shoppings, cines, policía privada, lagos donde no pueden usarse embarcaciones con motor, vehículos propios para salir y entrar (cuyos pasajeros son sometidos a control estricto) y donde la marcha de los internos tiene el límite de 20 km la hora, con multas cuyo monto se cobra junto a las expensas, etc.

Merecen destacarse algunos rasgos propios de esta nueva convivencia dentro de burbujas. Ante todo el incremento de reglas con la consiguiente disminución de las libertades individuales. La mentalidad de los niños criados en estos lugares será forzosamente diferente. Por ejemplo, ¿Qué contenidos tendrá su educación? Es muy posible que vaya dejando de lado asuntos como la historia de la humanidad porque habrá quedado en la historia. Y el futuro apremiante de asegurar la supervivencia se limite a estudiar matemáticas, física, química, biología, y sus tecnologías a derivar de ellas.

El camino hacia la Gran Burbuja seguramente exigirá que sus lugares de instalación eludan las costas, donde actualmente habita el 80% de la población mundial que desaparecerá cuando suban los niveles marinos por descongelamiento de los polos. Que eluda asimismo las zonas del ecuador donde la radiación solar se habrá incrementado hasta niveles muy peligrosos para la salud. Por tanto, terrenos altos, con agua propia extraída del subsuelo y purificada, en zonas de baja radiación UV y alejados de las fallas geológicas. La idea será lograr las condiciones necesarias para sobrevivir unos 100 años, tiempo en que teóricamente la Tierra podría auto regenerarse en ausencia de su depredador, el hombre, y hacerse habitable nuevamente. Merecen destacarse algunos rasgos propios de esta nueva convivencia dentro de burbujas. Ante todo el incremento de reglas con la consiguiente disminución de las libertades individuales. Para cumplir con ese objetivo, esos barrios de emergencia tecnificados tendrán una comunidad de personas que cumplan diferentes roles, médicos, maestros, técnicos, etc. La gente que quede fuera sufrirá las condiciones ambientales y sus posibilidades de sobrevivir serán inciertas. Es probable que grupos humanos que siempre han vivido sin tecnología y adaptados a lo que les brinda la naturaleza tengan mayor éxito, como los indios que habitan la Amazonía y aquellas tribus del áfrica que no han hecho contactos con la civilización.

El incremento de los rayos UV sobre la tierra y la contaminación de los mares habrán generado un desequilibrio en el fitoplancton marino, principal responsable de la producción de oxígeno. Valores por debajo de los límites mínimos permitidos traerá una alarma generalizada y los countries tecnológicos se trasformarán en burbujas al colocar una cubierta semi esférica hecha con un material sintético de alta resistencia a los impactos y con la capacidad de filtrar y regular la entrada de energía solar. El objetivo más importante será crear un ambiente artificial donde se produzca oxígeno y se regule a una concentración apta para la vida.

Toda la tecnología necesaria para el funcionamiento de las burbujas vendrá acompañada por un gran consumo de electricidad que será cada día más escasa y costosa, ya que no es recomendable producir energía en centrales térmicas con combustibles fósiles que, además, se agotarán. Se adoptará la energía nuclear. Este es el gran punto de inflexión donde las burbujas alcanzarán un alto grado de independencia del mundo exterior. Con el incremento de los problemas traídos por el calentamiento global y la extinción de muchas especies animales y vegetales, muchas burbujas comenzarán a cerrarse y con el tiempo se organizará una red global de burbujas con el objeto de trabajar en forma conjunta y complementar sus necesidades. Sobrevivir unos 100 años de una manera confortable significa que hay que tener agua, electricidad, alimentos, comunicaciones, repuestos, industria del ocio, etc. El objetivo más importante será crear un ambiente artificial donde se produzca oxígeno y se regule a una concentración  apta para la vida.La red de burbujas se distribuirá las tareas y cada una producirá algo y lo intercambiará con las demás. En una estarán los profesores que forman técnicos y profesionales, en otras habrá fábrica de medicamentos, industrias, etc.

Una burbuja será zoológico y tendrá, como la antigua arca de Noé en el mito bíblico, los animales que deben sobrevivir para cuando la tierra sea habitable, otra tendrá vegetales, semillas y microorganismos.

En todas las burbujas habrá escuelas, hospitales, campos de deportes. Se elaborarán alimentos simples; una máquina se encargará de producir los aminoácidos esenciales; habrá granjas, cultivos de verduras, frutas y oleaginosas, cría de aves y peces que se alimentarán con los residuos orgánicos producidos en la burbuja.

La Gran Burbuja habrá construido sus propias leyes, sus ritos y acaso religiones, habrá consolidado su independencia de los antiguos estados casi extintos. Y esperará la sanación de la Tierra enferma para salir a reiniciar el ciclo humano, quizás conociendo y aplicando esta vez la sabiduría necesaria para no repetir el ciclo anterior.

Artículo por:

Jorge Estrella

Jorge Estrella
Filósofo y literato. Ha ejercido la docencia en la Universidad de Chile y en universidades argentinas. Su especialidad es la Filosofía de las Ciencias. De sus treinta libros publicados veintidós se ocupan de esa especialidad. Los restantes son escritos literarios. Es autor de más de quinientos ensayos aparecidos en revistas especializadas de Chile y del extranjero. Tres razones para la libertad ha merecido el Primer premio ensayo José Martí para autores iberoamericanos, de la Asociación de Críticos y Comentaristas de Arte, Miami, USA. La misma institución ha galardonado El tren con el premio Alfonso Hernández Catá. Su libro de relatos Cuartelario recibió el primer premio Pablo Rojas Paz para escritores del noroeste argentino por el Consejo de Difusión Cultural de la Provincia de Tucumán. Cuatro antologías de escritores argentinos incluyen su nombre. Ha dirigido la Revista de Filosofía, de la Universidad de Chile. 

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