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Bullying, ¿el acoso posmoderno?

Miami

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Bullying, ¿el acoso posmoderno? | Letra Urbana

La violencia entre niños y jóvenes es un fenómeno cada vez más extendido. ¿Qué relación guarda esto con la crisis de autoridad? ¿Hacia dónde apunta la solución de los enfoques actuales? El Primer Congreso Internacional sobre Violencia y Maltrato trajo nuevos aportes y provocó algunas reflexiones de una especialista en Resolución de Conflictos.

…muchos de los problemas  de salud física, tales como dolores de cabeza, trastornos estomacales, vómitos, diarrea y tensión en la espalda, están asociados específicamente con la problemática del acoso.

El Primer Congreso Internacional sobre Conflicto y Violencia en las Escuelas, organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y Editorial Noveduc, y cuyo provocativo lema fue “La decadencia de la autoridad “, merece destacar algunas reflexiones.

En primer lugar me gustaría enfatizar que el Congreso se realizó en un contexto internacional de reconocimiento del acoso como un problema de salud pública. En ese marco debatieron profesionales de diversas aéreas y posturas intelectuales. Abogados, psicólogos, sociólogos y, fundamentalmente, los expertos y trabajadores del campo de la educación, discutieron sobre diversos temas ligados a la violencia y la crisis de autoridad.

Este diálogo interdisciplinario remarca también un momento histórico en el cual la violencia escolar acaba de dejar de ser –por fin-, preocupación exclusiva de padres y maestros. Una cruzada por la paz que se originó en las escuelas, acaba de recibir en los Estados Unidos un espaldarazo definitivo por parte de la Academia Americana de Pediatras, mediante la creación de un protocolo para que los médicos puedan reconocer los síntomas del bullying y proporcionar recursos para su tratamiento. La experiencia ha demostrado que muchos de los problemas de salud física, tales como dolores de cabeza, trastornos estomacales, vómitos, diarrea y tensión en la espalda, están asociados específicamente con la problemática del acoso.

La concepción moderna describe la violencia como una compleja red de interacciones entre lo personal y lo colectivo, que excede las simples explicaciones…

Estos acontecimientos también nos permiten observar que van quedando atrás los tiempos en que, cuando un niño padecía el sometimiento de sus pares, la única intervención que se sugería era un castigo para el perpetrador y una alternativa psicoterapéutica para la víctima. En ese contexto los desajustes en la convivencia, por graves que fueran, sólo tomaban una perspectiva punitiva y emocional. De ningún modo los involucrados eran asistidos con otros recursos, entre ellos, los que colaboraran a restituir la imagen social del damnificado, o a propiciar un gesto reparador hacia la sociedad de parte del agresor.

La concepción moderna describe la violencia como una compleja red de interacciones entre lo personal y lo colectivo, que excede las simples explicaciones que relacionan linealmente causas y consecuencias. Hoy sabemos que los videojuegos enseñan alternativas violentas de resolución de conflictos, pero que las alocuciones de ciertos líderes políticos incitando a la guerra y a la polarización también lo hacen. Del mismo modo, los noticieros que transmiten en vivo y en directo eventos de violencia, así como algunas películas, contribuyen, en este sentido, a consolidar una cultura de la violencia. Pero si el niño vive además una situación de abuso en su casa, agravada por condiciones socioeconómicas de privación, tenemos casi todos los factores para generar un incidente impulsivo, que muy probablemente se actúe en territorio escolar.

…sumar a la reflexión a los médicos, abogados, sociólogos, psicólogos y docentes, el tema toma la densidad con la que necesita ser pensado.

Es por esto que al sumar a la reflexión a los médicos, abogados, sociólogos, psicólogos y docentes, el tema toma la densidad con la que necesita ser pensado. Esta multiplicidad esfuma el reduccionismo que ubicaba al acoso solamente en el territorio escolar, entre víctimas y victimarios, entre estudiantes y profesores, para convertirlo en un problema de la comunidad qué debe ser enfocado de forma sistémica, porque cuando un niño sufre, la sociedad entera se degrada.

En una de las plenarias del Congreso, en la que personalmente participé, el tema era “Bullying, el acoso posmoderno”. Como en todo debate intelectual hubo posiciones encontradas. Según el Dr Camilo Ramírez de México, se puede interpretar el bullying o acoso, como un nuevo fenómeno de exclusión que pretende psicopatologizar ciertas conductas asumidas en el pasado como parte normal del ritual de crecer. Desde esta perspectiva, las bromas, las burlas, los apodos y hasta las agresiones físicas, forman parte de un patrón de interrelación que se basa en la reciprocidad de los insultos y golpes como medio para darse a respetar en la escuela. Al distinguir entre “victimas” y “victimarios” se estaría haciendo una exclusión sobre los estudiantes y gradualmente convirtiendo a la escuela en una pseudo clínica de salud mental.

Como contrapunto a ello, prefiero subrayar una posición que defina más específicamente la temática del bullying, su prevención y la participación de testigos, con el fin de crear una cultura de respeto y buena convivencia en las escuelas.

…cuando un niño sufre, la sociedad entera se degrada.

Definimos como bullying o acoso aquel acto de violencia que se ejerce entre estudiantes solamente cuando se cumplen tres condiciones: que haya un desbalance de poder en la relación, que sea repetido y que tenga la deliberada intención de hacer daño. Pero además, en la óptica posmoderna del tema, se incluye al agresor, al agredido y a los testigos que presencian el acto. Estos últimos son invitados a asumir un rol activo que incline la balanza hacia quien está en desventaja.

Esta postura parte de reconocer que el bullying, como todos los demás actos de violencia sobre un individuo o grupo, está sostenido por los prejuicios y la discriminación, hacia lo que es percibido como distinto o amenazante. Cualquier persona, puede ser – en un contexto especifico- víctima, victimario o testigo, según el lugar y momento en que ocurra la interacción. El único varón en la clase de baile, o la única chica del equipo de futbol, o el que usa anteojos, o el tímido, el gordo, el flaco, el mejor alumno, o quien tiene una orientación sexual diferente ponen en juego los rasgos que diferencian. Este abordaje dinámico del problema no etiqueta a los jóvenes, sino que propicia la apertura de una opción de la que pueda resultar un aprendizaje.

Según Irving Staub en La psicología del bien y del mal (Cambridge, 2003), cuando los testigos asumen un rol activo pueden cambiar el desenlace de la situación. Esto es tan cierto para los países en guerra como para los actores del drama del acoso escolar. El autor pone como ejemplo que, en aquellos países donde la gente ayudó a sus conciudadanos judíos durante la época nazi, éstos lograron salvar sus vidas. Agrega Staub que, en tiempos más recientes, si las Naciones Unidas hubiesen enviado un mensaje claro a Bosnia acerca de la limpieza étnica, otros hubiesen sido los resultados.

Este abordaje dinámico del problema no etiqueta a los jóvenes, sino que propicia la apertura de una opción de la que pueda resultar un aprendizaje.

Los últimos acontecimientos de violencia en las escuelas de los Estados Unidos demuestran la interrelación entre la violencia que se vive en la casa y lo que ocurre en el colegio. El niño que es abusado en su hogar por padres y/o hermanos, llega al día siguiente a su clase buscando a quien victimizar. Las experiencias de violencia vividas hacen que estos chicos reconozcan con facilidad sus propias debilidades en el otro, y sobre ellas montan el acoso. Una vez más podemos afirmar que los roles de víctima y victimario, se rotan en la misma persona. Un ejemplo de ello lo leemos en el Miami Herald del 25 de octubre pasado, cuando se afirma que las familias de cinco jóvenes que participaron en la quema de un estudiante de Deerfield Beach, presentan múltiples antecedentes de violencia doméstica y situaciones de abuso.

Por otra parte, hay que señalar también que, frente a ese terrible acontecimiento, la respuesta de apoyo de la comunidad hacia la familia de la víctima ha sido extraordinaria. Una gran cantidad de eventos planeados para recoger fondos dan cuenta de que esa sociedad decidió involucrarse y convertirse en testigos activos de la situación.

…los roles de víctima y victimario, se rotan en la misma persona.

La concepción sistémica del acoso va de la mano del concepto de Justicia Restauradora, que considera esencial restituir a la comunidad al estado en que estaba antes de la acción violenta. Para ello se enfoca tanto en el que sufre, en el que ocasionó el sufrimiento y en los efectos que recaen sobre la comunidad. Este concepto de justicia va mas allá de imponer un castigo a quien trasgrede, porque su objetivo primordial es restablecer la paz mediante la transformación de las relaciones dañadas entre todos los implicados.

A nivel escolar este concepto se traduce en el trabajo cotidiano de todos los que forman parte en el proceso educativo. Se apunta a conseguir escuelas seguras, no porque tengan más policías o detectores de metales, sino porque en ellas hay una cultura de inclusión y respeto, en la cual los niños experimentan aceptación y confianza. Recordemos que las estadísticas de la Asociación de Psicólogos de Norteamérica hablan de que cada día más de 160.000 niños dejan de ir al colegio por miedo. Ese mismo temor también explica muchos de los problemas de rendimiento escolar, ausentismo y deserción.

La concepción sistémica del acoso va de la mano del concepto de Justicia Restauradora…

En este orden de ideas las acciones destinadas a construir una auténtica comunidad de aprendizaje, a desarrollar vías de comunicación efectivas, a enseñar alternativas de resolución de conflictos y cooperación en lugar de competencia, son las que producirán resultados.

La intervención del Dr. Domingo Bello Janeiro, de España, nos permitió enfocar el tema de la autoridad. En su opinión, una sociedad más democrática, más respetuosa, con buena calidad de educación, pasa obligatoriamente por reforzar la autoridad de los docentes. Todo lo que se haga para vigorizar la autoridad de los maestros, sea tratarles de usted o levantarse cuando entran al salón de clase, debe ser bienvenido. El Lic. Fernando Osorio, Presidente del Comité Organizador del Congreso, agregó que el ejercicio de la autoridad construye un porvenir cimentado en las experiencias previas que resitúan al individuo en relación a su propia historia. Si ya nadie cree en los padres y en los maestros, se pierde el poder de transmisión de la herencia. Del mismo modo, cuando los padres hacen alianza con sus hijos en contra de la escuela, se contribuye a instalar un rebajamiento generalizado de la autoridad.

…cuando los padres hacen alianza con sus hijos en contra de la escuela, se contribuye a instalar un rebajamiento generalizado de la autoridad.

Para concluir quiero compartir con ustedes la maravillosa coincidencia entre las palabras de Andrea Kaplan, organizadora del Congreso, y el programa recién creado para los pediatras en los Estados Unidos. Según Kaplan, la educación trata de establecer relaciones de sentido y contenido, lo cual ella describe como lazos de amor, y que resulta contingente con el nombre del programa para los pediatras norteamericanos: Kids Connected, Niños Conectados.

…el lema “cero tolerancia” de los años ‘90, se desplazó a “cero indiferencia” en el Siglo XXI.

La sociedad entera siente y padece el dolor de las familias marcadas por la violencia. Hoy son ellos, mañana ¿quién sabe? Por eso, el lema “cero tolerancia” de los años ‘90, se desplazó a “cero indiferencia” en el Siglo XXI.

Artículo por:

Ana Tettner

MS Resolución de Conflictos, Miembro de International Bullying Prevention Association. 

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