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Festicine-kids

Entrevista con Gerardo Nieto Núñez
Cartagena

Por Gisela Savdie

Festicine-kids | Letra Urbana

Una propuesta creada para incentivar los valores humanos a los más pequeños, al tiempo que aprenden a apreciar el buen cine.

La fundación Festicine Kids surge de un proyecto piloto que se inició en Cartagena en 1998 en el marco del Festival Internacional de Cine Cartagena de Indias fundado en 1960. Después de un tiempo de funcionar paralelo al festival, se independizó y hoy día se maneja como entidad separada, creando diversos espacios para la promoción de la cultura cinematográfica entre niños y niñas.

Entrevistamos a Gerardo Nieto, creador y director de esta maravillosa iniciativa que cada vez logra mayor alcance, no solo a nivel regional sino internacional.

Cuéntanos cómo se originó el programa
Inicialmente hace 20 años Festicine Kids  empezó como una sección del Festival de Cine de Cartagena. Mi padre, Gerardo Nieto, era el director del Festival, y cuando le propuse la idea, le gustó mucho. De hecho, fue el primer festival de cine en Latinoamérica que tuvo un evento para niños.  Aunque había un festival en Uruguay que se llamaba Divercine, éste era el primero que hacia parte de un acontecimiento internacional. Después, varios festivales introdujeron sección para niños, y empezaron a independizarse, como sucedió aquí.

Festicine Kids fue el primer festival de cine en Latinoamérica que tuvo un evento para niños.  El proceso de separación fue en etapas. Cuando llevaba cinco años de funcionamiento, decidimos cambiarlo a otra fecha, en el mes de septiembre, y a los 10 años lo independizamos completamente. En realidad, fue a raíz del fallecimiento de mi padre que decidí pedirle a la junta darle una orientación diferente. La meta se convirtió en crear un programa de contenido social, que incluyera educación, inculcando valores humanos para niños y jóvenes a través del cine.

¿Cómo se desarrolla la actividad en si?
Los seis programas que integran la fundación tienen actividades durante todo el año.  Estos programas son: FesticineKids, Movie Club Kids, Movie Town Kids, Escuela de Cine Kids, Movie Park Kids y Viajes a Otros Festivales Internacionales.

¿Cómo seleccionan las películas?
Para nosotros es importante discriminar para qué edad va dirigida la película. Además del contenido, para los más pequeños es importante que sean habladas o que hayan sido dobladas al español. Cuando es para muchachos mayores si pueden llevar subtítulos. Cubrimos edades desde los 6 hasta los 15 o 16, porque después ya no les interesa, a menos que sea lo del cineclub. En el cineclub, que tenemos una vez al mes, si vienen muchachos hasta de 17 años.

Hemos presentado películas como Los Niños invisibles de Lisandro Duque, que muestra a los niños como son en realidad, y no tiene violencia. De hecho, no permitimos la violencia. Entre las internacionales hay dos cubanas interesantes, Viva Cuba y Havana Station que enseñan los valores de la amistad, y cuentan con muy buenos actores. El cielo rojo es una italiana de un niño que se vuelve ciego, y Machuca, que es argentina. Estos son solo algunos ejemplos, porque el repertorio es extenso.

¿En qué lugar hacen las presentaciones?
Las hacemos en un centro comercial de la ciudad, que nos subvenciona el proyecto. Nos facilita la sala y una oficina. Esto es de gran ayuda porque no tenemos que preocuparnos de arriendos ni otros gastos. Estando dentro del centro comercial tenemos todo a mano.

¿Cómo funcionan los talleres?
Así como el Ministerio de Cultura de Colombia sacó lo que se conoce como La Maleta del Cine, nosotros sacamos El Morral del Cine o el Back pack kids, especial para niños. Amoldamos una cartilla que ellos sacaron de un taller de apreciación de cine y lo reprodujimos, adaptándolo para niños. Consta de 10 películas, 5 cortometrajes y una cartilla sobre cómo formar el cineclub. Esto lo repartimos a los 46 municipios del departamento, cuyas bibliotecas el gobernador adecuó con equipo de sonido, y se le da instrucción a la bibliotecaria para que ella a su vez instruya a los niños en la parte de apreciación. Somos un equipo de 6 personas, una se ocupa de la parte artística, otra de los contactos, una de la parte administrativa y otra de la contable.

En las sesiones hablamos de la película y hacemos una introducción antes de la presentación. Asisten 5 niños de cada colegio, con un profesor para que la parte de difusión e implementación funcione, que es lo que nos interesa. Estos 5 niños se comprometen a asistir todo el año, y se hace en horas escolares. Tenemos unos 45 colegios, la mayoría públicos, pero también algunos privados. Los niños son seleccionados por los profesores, basados en su gusto por el cine, el comportamiento y el nivel académico. Es aterrador las preguntas que hacen cuando estamos en el cine foro. De estos niños se eligen los que actuarán de jurado en el festival.Los programas están orientados hacia la promoción de la formación integral de niñas, niños y adolescentes a través de la cultura cinematográfica.  

A veces los foros los dirigimos nosotros y a veces traemos invitados, como en una ocasión en que invitamos a Jane Chaplin, la hija menor de Charlie Chaplin. Ella es escritora y vive acá en Cartagena, y nos trajo la película The Kid, de su padre. Nos contó cómo la hicieron y cómo consiguieron al niño protagonista, quien se quedó viviendo con Chaplin un año entero para ser entrenado, porque Chaplin era muy meticuloso.

El cineclub tiene 3 años, pero la fundación Cinekids lleva ya 10 años.

¿Y cómo se dio en ti esta pasión por el cine?
Yo crecí con el cine a mi alrededor. El Festival de Cine de Cartagena se remonta a mi abuelo Pablo Emilio Nieto, cuya historia yo no conocía muy bien, hasta que recientemente me invitaron al lanzamiento de un libro escrito por él. Ahí me entere de su vida, de su espíritu creativo. Supe que a los 14 años se retiró del colegio para entrar en las milicias liberales. Luego estuvo en España y fue enviado a la guerra en Marruecos a principios del siglo XX, experiencia que registra en el libro llamado “En Marruecos”. De mi abuelo viene el espíritu creativo de mi padre.

Cuando mi abuelo regresa, renuncia a la marina en señal de protesta por la venta de los barcos de la Escuela Naval y se dedica a la distribución de películas. Empieza en Bogotá y luego se viene para Cartagena. Mi padre crece en ese ambiente, y yo también. Si tu ves Cinema Paradiso, esa es mi historia. Todo lo que hace ese niñito lo hice yo, proyectar las películas, llevarlas corriendo de un lado al otro, etc. Por eso cuando la vi lloré tanto.

¿Ha habido algún seguimiento de estos niños para evaluar el programa?
Desafortunadamente no. Hace falta dinero para hacer evaluaciones y para que se le pueda proporcionar el morral a cada colegio, que es nuestro objetivo. Por esto es tan importante la participación de los profesores.

El proceso de educación por otro lado requiere mucho tiempo. Es necesario involucrar a los adultos para que traigan a los niños al cineclub, porque los niños por si solos no seleccionan estas películas, prefieren las comerciales.

Antes hacíamos el cineclub en el Centro de Convenciones, y a veces tocaba hacer el doblaje en vivo, reuniendo un grupo de jóvenes actores. Era muy divertido porque cada uno representaba un personaje de la película.

Los niños también funcionan como jurados. Este año tuvimos jurados regionales que vinieron de distintas ciudades. Para ello tuvimos que ir a cada lugar a convencer a los padres que los dejaran venir. Son niños talentosos, algunos cantan o tocan instrumentos musicales y tratamos de aprovechar eso para hacer espectáculos en vivo durante el festival.

Además de dirigir Festicine Kids, tienes montado un tour de la ciudad en bicicleta, llamado Movie bike tour. ¿Nos puedes contar un poco acerca de esto?
Bueno, a mi además del cine me gusta montar bicicleta, y para no dejar a mi esposa sola, me inventé este tour como otro de mis trabajos. Consiste en un recorrido en bicicleta por los sitios históricos de la ciudad que tienen relación con el cine.

A veces los foros los dirigimos nosotros y a veces traemos invitados, como en una ocasión en que invitamos a Jane Chaplin, la hija menor de Charlie Chaplin.Por ejemplo, la historia de la India Catalina es la misma de Pocahontas. Ella se empata con Pedro de Heredia y la otra con John Smith. Por eso una de las películas del Back pack kids es Pockahontas. Lo mismo sucede con la historia de la de los Piratas del Caribe. Aquí pasó igual, los mismos cañones, las mismas espadas, las mismas pintas.

En la Plaza de los Coches se filmó una gran escena de la película Queimada con Marlon Brando, donde van entrando los esclavos por la puerta principal con sus grillos y cadenas, y el director Gillo Pontecorvo gritando acción. Entre las luces y el polvo se ve venir de pronto un afroamericano que les entrega un pan a los esclavos.

La elección de este personaje tiene una anécdota simpática. El director de la película se fue con Salvo Basile a Palenque, donde están los afroamericanos puros, y cuando estaban haciendo la audición vieron venir un tipo montando a pelo en un caballo blanco hermoso y enseguida dijeron “ése es”. Era Evaristo Márquez, quien trabajó con Marlon Brando, y del cual muchos críticos dicen que su actuación fue aun mejor que la de Brando. Después él actuó en cinco películas más.

En la Plaza de los Coches está también la estatua de Pedro de Heredia, y debajo de ella el escudo de Cartagena que dice Heroica, porque Cartagena es una ciudad heroica. En el escudo se ve alguien sentado, que es Catalina. Cuando mi padre hace el festival de cine, quería que se entregara un trofeo como el Óscar, y se puso a buscar algo significativo en la historia de la ciudad. Fue cuando encontró este personaje escondido que nadie conocía sino los historiadores. Entonces buscó un escultor que le hiciera la estatuilla que se encuentra en la sede del festival. Era el festival No. 14 y desde ese entonces ésa es la que se ha estado repartiendo por 58 años, uno de los trofeos mas apetecidos en el mundo del cine.

También en el tour les hablo de Palenque de San Basilio, que fue el primer pueblo libre de América desde 1793, año en que los esclavos huían de la colonia.

¿Cuánto tiempo demora el tour?
Movie bike tour demora 3 horas y media, pero tengo también el Extended bike tour que demora 6 horas. En éste vamos también al Castillo de San Felipe y al Barrio Manga, donde visitamos la casa donde filmaron El amor en los tiempos del cólera y Crónicas de una muerte anunciada. A los asistentes les cuento cómo ahí estaba sentado el Doctor Juvenal, cuando de pronto se le escapa el loro, y él se monta al árbol y se parte la rama, y se muere. Todo está ahí, tal cual, porque en esa casa no hubo que hacer nada para filmar la película.

Uno de los tours interesantes que hice fue a Roland Joffé, el director de La Misión, que tiene una escena grande filmada en la Plaza de la Aduana. Mientras venía la procesión de la virgen por un callejón, y en la plaza había una corraleja con toros, la novia de Robert de Niro andaba besándose con el hermano de él. A De Niro le da una rabieta tal que lo persigue por toda la ciudad y en la Puerta de Santo Domingo tienen una pelea de espada y termina matándolo. Después entra en una gran depresión y el actor Jeremy Irons lo invita a que se una a su congregación, para mostrarle a la corte portuguesa que los indígenas son seres humanos y no animales.

Pero mi pasión por el cine no termina allí, también he trabajado como productor y he ejecutado algunos papeles secundarios en películas como Nostromo basada en una historia de Joseph Conrad, que fue mi graduación. Ahí trabajo como el asistente del presidente.

 

Cartagena de Indias es una ciudad mágica, y como tal ha sido buscada como escenario por varios directores de cine. Gerardo ha vivido esa experiencia desde muy joven y la trasmite con pasión tanto a los niños que hacen parte del programa que dirige como a los turistas que transporta por la ciudad.

Entre las películas filmadas en la ciudad están: Quemada (1969), El Juramento del Corsario Negro (1976), La Misión (1985), Crónicas de una muerte anunciada (1986), Cobra Verde (1987), Nostromo (1995), El amor en los tiempos del cólera (2007), Cartagena o L’homme de Chevet (2009), El Paseo 2 (2012), entre otras.

 

 

 

Artículo por:

Gisela Savdie

Gisela Savdie
Bachelor of Fine Arts, USA. Master of Arts, USA. Escuela de Bellas Artes, Colombia.Doctor en Odontología, Colombia. Autora del libro "Neurofisiología de la Oclusión", declarado texto oficial por la OMS. Actualmente reside en Miami y se dedica a la fotografía y la escritura. Expuso su trabajo fotográfico en Colombia, Argentina, Shanghái y distintas ciudades de los Estados Unidos. Continúa participando en exhibiciones individuales y colectivas dentro del país y a nivel internacional. 

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